BAGDAD 9 Oct. (EP/AP) -
Al menos 350 agentes de Policía iraquíes resultaron intoxicados después de ingerir alimentos, según confirmó hoy el portavoz del Ministerio de Defensa, el brigadista Qassim al-Moussawi, y negó que se hubiera producido ninguna muerte derivada del envenenamiento.
Las autoridades militares que investigan el caso todavía desconocen si dicho envenenamiento en las dependencias policiales de Numaniyah, al sur de Bagdad, ocurrido en la noche de ayer fue accidental o indencionado. Hasta la fecha, no se conoce el uso de veneno por parte de los insurgentes suníes enfrentados con la policía y las fuerzas militares.
"Se ha arrestado a un número de personas, incluido el hombre a cargo de la limpieza de la sala", informó Al-Moussawi y admitió que entre 350 y 400 agentes habían sido envenedados, de los cuales cuatro seguían hospitalizados. "No hemos registrado ningún caso por muerte", informó al-Moussawi, después de criticar la excesiva exageración de los medios.
La Cuarta división de la Policía Nacional, a la que pertenecen los policías intoxicados, cuyos oficiales son de mayoría chií, fue enviada a la base de Numaniyah, 80 kilómetros al sureste de las afueras de Bagdad, conocido enclave de enfrentamientos sectarios, para continuar su entrenamiento.
Por el contrario, mientras el inspector del Ministerio de Medio Ambiente, Jassim al-Atwan, admitió ayer por la noche que 11 agentes de Policía murieron, el gobernador local de la provincia de Wasit, Hamad al-Latif, indicó que "miles de soldados fueron envenenados" y subrayó que ninguno había muerto.
El Gobernador Al-Latif incidió que los alimentos y el agua que se consume en el base es suministrada por un proveedor australiano, cuyo nombre omitió y que trabaja con subcontratas iraquíes.