LONDRES 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Más de 30.000 iraquíes han sido desplazados como resultado de la violencia étnica que se ha desatado entre las dos principales comunidades del país, chií y suní, durante el último mes.
La mayor parte de los desplazados provienen de áreas mixtas en Bagdad en las que su comunidad es minoría, señaló el Ministerio iraquí de Migraciones. Muchos de ellos tratan de escapar a amenazas de muerte, agregó.
Las cifras, proporcionadas por el Gobierno iraquí y que recoge la BBC, reflejan los resultados de un informe de la Organización Internacional de Migraciones (OIM).
La tensión entre chiíes y suníes se exacerbó después del ataque con explosivos a la Mezquita Dorada de Samarra el pasado febrero y Bagdad es la ciudad donde más se ha hecho más palpable.
La OIM afirmó que la verdadera cifra del número de desplazados podría ser mucho mayor, ya que la mayoría de los desplazados se han mudado a las casas de familiares o amigos. Mientras, la Media Luna Roja ha declarado que está cuidando a más de 1.000 personas en campamentos temporales.