Actualizado 16/01/2007 01:10 CET

Irak.- El vicepresidente iraquí critica que no le hayan consultado la ejecución de dos colaboradores de Sadam Husein

LONDRES, 16 Ene. (EP/AP) -

El vicepresidente iraquí, Tariq al Hashemi, quien se reunió hoy en Downing Street con el primer ministro británico, Tony Blair, criticó hoy que no se le consultara con tiempo sobre la ejecución de los dos colaboradores del ex presidente iraquí Sadam Husein, el ex jefe de los Servicios Secretos y hermanastro de Sadam, Barzan Ibrahim, y el que fuera jefe de la Corte Revolucionaria, Awad Hamed, ambos ahorcados hoy, después de que él y otros dos miembros del Consejo Presidencial iraquí pidieran el retraso de su ejecución.

"No nos han consultado y (la ejecución) me ha sorprendido porque el Consejo Presidencial presentó un recurso de apelación para posponer la ejecución. De cualquier forma esta ejecución se ha hecho efectiva por el Gobierno sin consultarnos de forma previa", denunció Al Hashemi en una entrevista concedida al canal británico 'Channel 4 News'.

En este sentido, rechazó defender a los dos condenados hoy a la horca, aunque, no obstante, arremetió duramente contra el juicio que tanto los ejecutados hoy, como el propio Sadam, recibieron, así como la manera en que fueron ejecutados.

Al Hashemi, también secretario general del Partido Islámico Iraquí suní, negó haber discutido la ejecución durante su entrevista con Blair, de quien recibió el compromiso de su Gobierno para mantener tropas británicas en Irak, cuya salida precipitada, incidió "crearía un serio vacío de seguridad", ya que, insistió, Irak "no cuenta de momento con fuerzas nacionales fiables y competentes para cubrir ese hueco".

Con la salida de las tropas británicas antes de tiempo, advirtió, "el país podría caer en el caos y en una guerra civil", lo que, subrayó "dañaría no sólo la seguridad en Irak, sino también la reputación de América y Reino Unido".

Por su parte, un portavoz de Blair, bajo condición de anonimato, explicó hoy que el primer ministro "siempre ha dejado claro la oposición (del Reino Unido) a la pena de muerte, incluso después de la (condena a muerte) impuesta a Sadam Husein" y, en este sentido, subrayó que las autoridades británicas incidieron en que "de llevarse a cabo las ejecuciones éstas se hicieran de manera digna".