Ahmadineyad expresó al presidente paquistaní su deseo de que el conflicto en Oriente Próximo se resuelva lo antes posible
TEHERÁN, 21 Ene. (EP/AP) -
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, insistió en proseguir con su programa de enriquecimiento de uranio y señaló, en relación a las críticas de la comunidad internacional, que "la resolución sancionadora de Naciones Unidas nació muerta", durante un discurso televisado orientado a justificar su política económica, profundamente afectada por las sanciones internacionales.
El discurso de Ahmadineyad se apartó de la línea de ataque tradicional a Estados Unidos. El presidente iraquí responsabilizó a Occidente de las subida de precios en comida y otros bienes básicos tras la imposición de las sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, el pasado mes de diciembre.
La inflación ha golpeado con fuerza a los iraníes. Algunos economistas señalan el nivel de desempleo en torno al 30 por ciento, al igual que la inflación. El Gobierno de Teherán sitúa ambos datos en torno al 10 por ciento.
El presidente iraní se enfrenta ahora a la desconfianza de su pueblo, decepcionado por la falta de compromiso de Ahmadineyad, que hasta el momento no ha cumplido las promesas que le llevaron al poder.
Durante la presentación de su presupuesto anual, que comienza el próximo 21 de marzo, el presidente defendió su política económica y doméstica.
"El Gobierno ha controlado por completo el precio de algunos alimentos, así como el gas, el agua y la electricidad", señaló, antes de estimar el índice de inflación en el "11,9 por ciento". Además, declaró que 4,6 millones de personas habían recibido acciones de compañías estatales, un número que podría incrementarse hasta los 20 millones en el futuro.
Ayer sábado, el presidente también moderó su posición al apoyar "cualquier esfuerzo de cara a instaurar una paz justa en Oriente Medio y Palestina, en especial, los provenientes de los países musulmanes", tras una conversación telefónica con su homólogo pakistaní, general Pervez Musharraf, en declaraciones recogidas por la agencia oficial iraní, IRNA.
Ahmadineyad se refirió al problema palestino como el "más complejo de la historia del mundo contemporáneo, musulmán y regional", y subrayó que la solución a este problema exige "consultas y una labor inteligente por parte de las autoridades de los países musulmanes, los cuales deberían, además de apoyar al gobierno popular e independiente de los Territorios Palestinos, así como a la unidad y a la coordinación, allanar el terreno para hacer valer los derechos de los palestinos e instaurar una paz justa en Oriente Medio."
Durante esta conversación telefónica, que tuvo lugar por iniciativa del mandatario paquistaní, éste se mostró asimismo preocupado por la situación por la que está atravesando Oriente Próximo, e insistió en que "los países musulmanes deberían esforzarse más y mantener más consultas para solucionar el problema palestino, por ser uno de los más importantes del mundo musulmán y del planeta."