Daños en el Palacio de Golestán, en Teherán, por un bombardeo en medio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán (archivo) - Tasnimnews / Zuma Press / ContactoPhoto
MADRID 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Irán ha reclamado este viernes a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) "una postura firme" ante los ataques contra patrimonio histórico en el marco de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha aplaudido la "reacción responsable" del organismo tras el ataque que causó daños contra el Palacio de Golestán, en Teherán. "Esperamos que la UNESCO mantenga una postura firme y basada en principios contra nuevos ataques al patrimonio cultural, incluidos los monumentos históricos de Isfahán. La protección de estos sitios es una preocupación internacional", ha manifestado en un mensaje en redes sociales.
El propio Araqchi reiteró el jueves sus acusaciones contra Israel por "bombardear monumentos históricos" y criticó el "inaceptable silencio" de la UNESCO, que mostró su preocupación por estas acciones tras el citado ataque en Teherán, en una aparente crítica a la ausencia de condenas a otros bombardeos que han dejado daños en otros lugares.
"Israel está bombardeando monumentos históricos iraníes que datan del siglo XIV. Varios sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO han sido alcanzados", dijo, antes de destacar que "es natural que un régimen que no durará un siglo odie a las naciones con un pasado antiguo". "¿Dónde está la UNESCO? Su silencio es inaceptable", criticó.
Las autoridades de Irán han denunciado daños materiales en lugares como el Palacio de Golestán y el Palacio de Chehel Sotún, en Isfahán, así como en una zona histórica de Jorramabad.
La ofensiva de Estados Unidos e Israel ha dejado hasta la fecha más de 1.200 muertos en Irán, según las autoridades iraníes. Entre los muertos figuran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos cargos del Ejército de Irán, que ha respondido lanzando misiles y drones contra Israel e intereses estadounidenses en países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.