JERUSALÉN/GINEBRA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
El gobierno israelí ha tomado la decisión de no ir más allá en la ofensiva terrestre en el extremo sur del Líbano destinada a desmantelar los puntos de lanzamientos de cohetes contra su territorio por parte de Hezbola, desestimando así lo que pedían los mandos militares. Por otra parte, el Comité Internacional de Cruz Roja llamó ayer la atención sobre la situación humanitaria que viven los civiles libaneses desplazados de sus hogares por la guerra. Asimismo, Al Qaeda ha entrado en escena para advertir a Occidente que no se quedará de brazos cruzados ante este nuevo conflicto en Oriente Próximo y que la Yihad continuará desde "España hasta Irak".
En su reunión de ayer, el Gabinete de Seguridad israelí decidió no ampliar la ofensiva terrestre en Líbano, no atendiendo así la petición del Ejército para que aprobara un llamamiento a gran escala de soldados de reserva con el objetivo de incrementar las operaciones sobre el terreno.
Según los medios de comunicación israelíes, el primer ministro, Ehud Olmert, aseguró durante la reunión del Gabinete que los objetivos de Israel se están cumpliendo, y que los miembros del Gabinete indicaron que Israel no tiene intención de abrir un nuevo frente contra Siria (que ha advertido con entrar en el conflicto si Líbano es invadido de manera generalizada) y que las operaciones en el país de los cedros continuarán tal como se han desarrollado hasta el momento.
El ministro de Justicia, Haim Ramon, afirmó durante la reunión que "una localidad como Bint Jbeil, cuyos habitantes han sido alertados para evacuar y salir del lugar y en la que sólo quedan combatientes de Hezbolá, puede ser atacada desde el aire y con la artillería antes de que entren las tropas". Ramon pidió además al Gabinete que autorice los ataques aéreos contra las infraestructuras civiles utilizadas por Hezbolá, incluidas las instalaciones eléctricas. "No se debe permitir a Hezbolá que utilice a la población civil como escudos humanos", afirmó. "Incluso las leyes internacionales permiten atacar lugares desde los que se lanzan ataques, sobre todo después de hacer las advertencias", añadió.
Pese a negarse al llamamiento masivo de reservas, los miembros del Gabinete han decidido también movilizar a un nuevo contingente para renovar las tropas en Líbano, según la radio pública israelí. Concretamente, se convocará a tres divisiones adicionales de reserva.
En la dimensión humanitaria del conflicto, la delegación en el sur de Líbano del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció ayer que la población civil de la región limítrofe con Israel sobrevive oculta en refugios improvisados, sin agua ni energía eléctrica y con escasos alimentos, además de conviviendo con cadáveres insepultos que yacen en las carreteras.
"Las condiciones sanitarias, hídricas y alimentarias son alarmantes", afirmó el CICR en un comunicado, en el que destacó el problema de la falta de agua. "Las cisternas no son suficientes para suministrar a muchos centros habitados y las bombas no funcionan porque no hay energía eléctrica ni carburantes", señaló. Aparte, también hay carencia de "medicamentos genéricos, sobre para el tratamiento de patologías crónicas", añadió.
AL QAEDA ENTRA EN ESCENA
Tras dos semanas de combates en el Líbano, la red terrorista Al Qaeda entró ayer en escena para denunciar que no se van a cruzar de brazos ante los bombardeos sobre la población civil musulmana en este país y que proseguirán la Yihad (guerra santa) "desde Al Andalus (nombre que evoca la España musulmana) a Irak.
Por boca del 'número dos', Ayman Al Zawahri, Al Qaeda ha advertido además, en un mensaje grabado emitido por la cadena de televisión pan-árabe Al Yazira, que considera a "todo el mundo un campo de batalla" para la organización. Al-Zawahri, un médico de origen egipcio, afirmó que la lucha de Hezbolá y de los palestinos contra Israel no acabará "con treguas o acuerdos". "La guerra con Israel no depende de treguas, es una 'Yihad' en nombre de Dios y seguirá hasta que prelavezca (nuestra) religión, desde España hasta Irak", advirtió. "Atacaremos en todas partes", añadió.