BUCAREST 3 Nov. (EP/AP) -
Las autoridades italianas podrían abrir su mercado laboral a trabajadores rumanos si otros países de la Unión Europea apuestan por la misma iniciativa, según admitió hoy el viceprimer ministro y Ministro de Cultura, Francesco Rutelli.
"Hoy (Rumanía) ya no es un país de inmigración forzada por motivos económicos. Al contrario, es un país donde en mucho puntos hay un empleo total. En algunos centros de trabajo, los negocios que vienen del extranjero se ven forzados a emplear a trabajadores extranjeros debido al importante boom económico de estos años recientes", señaló Rutelli, citado por la agencia ASNA, después de entrevistarse con el primer ministro rumano, Calin Popescu Tariceanu.
En este sentido, aclaró que Italia está dispuesta a "no imponer restricciones a los trabajadores rumanos en el contexto compartido por Europa" y añadió que no se trata tanto de levantar barreras a la inmigración como de "regular la libre circulación de forma coordinada con otros países de la Unión Europea".
Por su parte, Reino Unido, Irlanda y España han anunciado su intención de restringir la entrada a empleados rumanos y búlgaros, a pesar de que a partir del 1 de enero pasarán a ser miembros de la UE de pleno derecho. Hasta la fecha, sólo media docena de países, entre ellos, República Checa, Estonia, Finlandia, Polonia, Eslovaquia y Suecia, apuestan por la apertura de sus mercados laborales a Rumania y Bulgaria.
Italia y España son los destinos preferidos en este orden para los rumanos, dado la raíz latina que comparten las tres lenguas, pero Italia es además el principal socio comercial de Rumanía, con transacciones que superan los 10.000 millones de euros en 2006. De los dos millones de rumanos que trabajan en el extranjero, la mayoría de forma estacionaria, se calcula que el 31 por ciento lo hace en Italia y el 20 por ciento en España, según un estudio de la Organización Internacional para la Inmigración.
Por su parte, el primer ministro italiano, Romano Prodi, visitará Bucarest el próximo enero y previsiblemente debatirá la cuestión laboral con las autoridades rumanas, como se espera que lo hagan también el ministro de Exteriores italiano, Massimo D'Alema, y el del Interior, Giuliano Amato, según adelantó Rutelli.