TOKIO, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los 13 marineros chinos que el pasado sábado fueron detenidos por la Guardia Costera de Japón por robar coral en las aguas de la prefectura de Okinawa han sido liberados este domingo, según ha informado el Consulado de China en Fukuoka.
El buque 'Qiong Yang Pu F8139' y sus 13 tripulantes fueron interceptados por la Guardia Costera cuando se encontraban 46 kilómetros al noreste de la isla de Miyako por pescar coral en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Japón.
Tras ello, el consulado chino instó a las autoridades japonesas a "garantizar la seguridad de los marineros" y adelantó que uno de sus representantes "visitaría al capitán (del buque) en cuanto llegara a la isla de Miyako".
La embarcación y los 13 marineros han abandonado el puerto de Miyako a las 21.30 horas del domingo (13.30 horas en España) rumbo a China, después de que el gigante asiático accediera a depositar una fianza de 43,000 dólares (31.554 euros), según ha informado la agencia de noticias Xinhua.
Los robos de coral en las aguas disputadas por Pekín y Tokio han aumentado en los últimos tiempos, debido al incesante aumento de la demanda de este animal marino por parte de la pujante clase alta china para joyería y ornamentación.
En este contexto, la Guardia Costera de Japón ha anunciado que aumentará las patrullas en las aguas del archipiélago de Okinawa para disuadir de acciones similares, de acuerdo con la televisión pública nipona, NHK.
Este incidente se enmarca en las múltiples incursiones que barcos chinos y, en menor medida, taiwaneses han realizado desde el pasado mes de septiembre en las aguas de las islas Senkaku/Diaoyo --bajo administración japonesa-- para reivindicar su soberanía sobre las mismas.
EL CONFLICTO
La tensión regional se disparó el pasado 11 de septiembre, cuando el Gobierno de Japón anunció la compra de tres de las cinco islas que forman el archipiélago a su propietario privado por 2.000 millones de yenes (20 millones de euros), que saldrán de los fondos reservados.
El plan de compra se puso sobre la mesa el pasado mes de junio, cuando el entonces jefe de Gabinete, Osamu Fujimura, anunció la intención del Gobierno de sustituir el contrato de arrendamiento por uno que garantizara el control de las autoridades japonesas sobre el archipiélago.
Sin embargo, la disputa territorial se remonta a 1895, cuando Japón se anexionó formalmente las islas para construir una planta procesadora de atún que dio empleo a 200 personas, aunque en 1940 el negocio se desplomó y las islas quedaron desiertas.
Entre 1945 y 1972, el archipiélago permaneció bajo dominación estadounidense, como parte de los acuerdos alcanzados entre Washington y Tokio tras la Segunda Guerra Mundial. Desde la salida estadounidense de las islas, China y Taiwán reclaman su soberanía.
China alega que descubrió el archipiélago en el siglo XIV y, a pesar de las tensas relaciones que mantiene con Taiwán, reconoce que algunas islas pertenecen al territorio como parte de la ciudad de Toucheng, ubicada en el condado de Yilan.
En cambio, Japón asegura que el archipiélago pertenece al completo a la ciudad de Ishigaki, ubicada en la prefectura de Okinawa, y, por tanto, rechaza las reivindicaciones chinas y cualquier acuerdo alcanzado entre Pekín y Taipei.