Archivo - El ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi (archivo) - Ameer Al-Mohammedawi/dpa - Archivo
MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Jordania ha asegurado este lunes que no permitirá que su territorio o su espacio aéreo sean usados para un ataque contra Irán, en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible intervención militar si no hay un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y ante los llamamientos de Teherán a negociar teniendo en cuenta sus intereses y derechos nacionales.
El ministro de Exteriores jordano, Ayman Safadi, ha recalcado durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, que "Jordania no será un campo de batalla en un conflicto regional ni un punto desde el que se lancen acciones militares contra Irán".
"He destacado la necesidad de un diálogo y diplomacia para alcanzar una solución pacífica a la cuestión nuclear y poner fin a la tensión", ha señalado Safadi en un mensaje en redes sociales en el que ha hecho hincapié en la "firme postura" de Amán sobre "la necesidad de respetar la soberanía de los Estados".
"Jordania hará frente con todas sus fuerzas a cualquier intento de violar su espacio aéreo o amenazar la seguridad de sus ciudadanos", ha destacado tras su conversación con Araqchi, destinada a "abordar la situación en la región y los esfuerzos para reducir las tensiones".
Apenas unas horas antes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, aseguró que Teherán está "examinando" los detalles de "varios procesos diplomáticos" para abordar las tensiones con Estados Unidos y unas posibles conversaciones sobre su programa nuclear.
Trump, que en un inicio amenazó con una intervención militar por la represión de las últimas protestas en Irán, giró posteriormente a enmarcar sus advertencias con el programa nuclear iraní, que Teherán mantiene que tiene únicamente fines pacíficos y que sufrió un duro golpe con los bombardeos israelíes y estadounidenses en junio de 2025, que dejaron más de 1.100 muertos en el país asiático.
El Gobierno iraní cargó duramente contra Estados Unidos por el hecho de que la ofensiva fuera lanzada en medio de sus contactos para lograr un acuerdo y ha argumentado que los ataques fueron una prueba de que Washington no negociaba de buena fe y buscaba en realidad un conflicto armado y no una solución negociada al contencioso.