27 de febrero de 2020
 
Actualizado 27/08/2018 20:43:48 CET

El juicio por el asesinato de dos observadores de la ONU se reanuda diez meses después en la RDC

Desplazados por la violencia en la región de Kasai
REUTERS / THOMAS MUKOYA - Archivo

DAKAR, 27 Ago. (Reuters/EP) -

El juicio por el asesinato de dos observadores de la ONU en República Democrática del Congo, en el que se analiza la presunta responsabilidad de más de una veintena de personas, se ha reanudado este lunes tras una suspensión de diez meses, han informado los abogados de la defensa.

La sueca Zaida Catalan y el estadounidense Michael Sharp fueron asesinados en marzo de 2017 cuando investigaban el conflicto desatado en la región de Kasai entre las fuerzas de seguridad del Gobierno y la milicia local Kamuina Nsapu.

El juicio arrancó en junio de 2017, pero se suspendió en octubre a la espera de que un equipo de expertos de la ONU colaborase en las pesquisas, por lo que no han sido hasta este lunes cuando se ha retomado un proceso que se mira con lupa tanto dentro como fuera del país africano.

El Gobierno congoleño culpó del crimen a los milicianos, pero organizaciones de Derechos Humanos sospechan también de la implicación de funcionarios. La agencia Reuters y Radio France Internationale (RFI) informaron en diciembre de que un informante de los servicios de Inteligencia ayudó a organizar el viaje de Catalan y Sharp

Las autoridades negaron en un principio la implicación de ninguna persona vinculada al Estado y dijeron no tener constancia de la presencia en la zona de dos expertos internacionales, pero posteriormente reconocieron que no podían descartar la posibilidad de que algún agente estatal estuviese vinculado a este caso.

Entre los 13 acusados que han comparecido este lunes en el tribunal de la ciudad de Kananga figuran los líderes milicianos Constantin Tshidime Bulabula y Vincent Manga, detenidos este año, han confirmado los abogados de ambos a la agencia Reuters. El martes, comparecerán otras más de una decena de personas más con vistas a su identificación formal.

Los expertos enviados por la ONU han acusado a las fuerzas de seguridad congoleñas de interferir en sus investigaciones al no permitirles acceso a testigos clave. La Fiscalía sueca, que también trabaja en el caso, ha denunciado obstáculos similares.

El conflicto de Kasai estalló en agosto de 2016, a raíz de que un jefe local fuese abatido por las fuerzas congoleñas. Según un informe publicado en junio por la ONU, las dos partes cometieron crímenes de guerra y contra la Humanidad durante el conflicto, en el que perdieron la vida hasta 5.000 personas.