Archivo - Imagen de archivo de un policía armado en Londres. - Victoria Jones/PA Wire/dpa - Archivo
MADRID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Justicia de Reino Unido ha condenado este lunes a Abdulá Albadri, un solicitante de asilo de origen kuwaití, a cadena perpetua por su relación con el ataque fallido contra la Embajada de Israel, un incidente que tuvo lugar en abril de 2025 y en el que el sospechoso trató de saltar la valla de seguridad del edificio armado con dos cuchillos.
El fallo, que señala que tendrá que pasar entre rejas un mínimo de 20 años, apunta a que el responsable, de 34 años, trató de acceder armado a las instalaciones diplomáticas de la Embajada, situada en Kensington, en Londres, el 28 de abril del año pasado, según un comunicado de la Policía Metropolitana.
"Su ataque fue rápidamente frustrado por agentes armados del Mando de Protección Parlamentaria y Diplomática de la Policía Metropolitana (Met), quienes intervinieron de inmediato e impidieron que Albadri trepara por las verjas", recoge el texto, que indica que ha sido hallado culpable de "preparar actos terroristas".
Su condena responde así a una violación de la Ley de Terrorismo de 2006. La comandante Helen Flanagan, jefa de la unidad de Policía Antiterrorista (CTP) de Londres, ha declarado poco después del dictamen que el intento de "perpetrar un atentado terrorista fue frustrado aquel día gracias a la valiente y rápida actuación de los agentes".
"La importante pena de prisión que se le ha impuesto refleja el peligro que representaba aquel día y la falta de remordimiento que ha mostrado desde su detención. Quiero destacar la increíble valentía y profesionalidad de los agentes; gracias a ello, y de manera notable, nadie resultó gravemente herido, a pesar de enfrentarse a un hombre armado con cuchillos decidido a cometer un atentado terrorista", ha aseverado.
En este sentido, ha lamentado que la Embajada se ha visto expuesta "a diversas alertas de seguridad en los últimos tiempos", pero ha destacado la colaboración de la CTP con la legación diplomática y la Policía Metropolitana para "revisar y reforzar continuamente los planes de seguridad y protección, garantizando así la mayor seguridad posible tanto para las instalaciones como para la comunidad en general".