Kosovo emite una orden de arresto internacional contra un líder nacionalista serbio

Publicado 24/08/2019 0:42:43CET
Oliver Ivanovic, en una imagen de archivo en el Parlamento kosovar
Oliver Ivanovic, en una imagen de archivo en el Parlamento kosovarREUTERS / HAZIR REKA - Archivo

PRISTINA , 24 Ago. (Reuters/EP) -

Kosovo ha emitido una orden de arresto internacional contra un líder nacionalista serbio sospechoso de estar involucrado en el asesinato de un político serbiokosovar, según ha confirmado este viernes el ministro de Justicia, Abelard Tahiri.

Oliver Ivanovic, acusado de crímenes de guerra por matar a varios albanokosovares durante la guerra de Kosovo (1999), fue asesinado a tiros en el norte del país balcánico frente a la sede de su partido.

Tras el asesinato fue encontrado un coche calcinado en el norte de Kosovo, un vehículo que los investigadores creen que podría haber sido utilizado por los asesinos del político serbokosovar.

Ivanovic fue condenado por crímenes de guerra en 2016 a nueve años de prisión por haber matado a cuatro albanokosovares durante la guerra de Kosovo (1998-1999) pero posteriormente se ordenó repetir el juicio y quedó en libertad en 2017 a la espera de una nueva sentencia en su caso.

El tribunal de primera instancia de Pristina ha emitido "la orden de detención internacional contra el principal sospechoso, Milan Radoicic", según ha afirmado Tahiri en un comunicado de prensa.

Radoicic es uno de los líderes de un partido nacionalista serbokosovar que cuenta con el apoyo de Belgrado y es conocido por reunirse frecuentemente con el presidente serbio, Aleksandar Vucic.

Sin embargo, Radoicic ha negado previamente cualquier implicación en el asesinato. Dos agentes de policía de la minoría serbia también fueron detenidos el año pasado como parte de la investigación de la muerte de Ivanovic.

Las relaciones entre Serbia y Kosovo han sido tensas desde 2008, cuando la antigua provincia serbia declaró su independencia. Entre 40.000 y 50.000 personas de etnia serbia viven en el norte de Kosovo y se resisten a integrarse con el resto del país, principalmente de etnia albanesa.

Kosovo declaró su independencia en 2008, casi una década después de que la mayoría albanesa lograra la secesión efectiva gracias al apoyo militar de la OTAN. Sin embargo, la Constitución de Serbia continúa contemplando Kosovo como parte integral de su territorio y bloquea el ingreso del nuevo país en instituciones como la Interpol o la UNESCO y mantiene sus aportaciones económicas para la minoría serbo-kosovar.

A nivel político, esa independencia de Kosovo se ha convertido en un tabú, ya que se considera a esta región como la cuna de la nación serbia y la fe cristiana ortodoxa mayoritaria en el país. En 2013 Kosovo y Serbia acordaron abrir un diálogo patrocinado por la UE para abordar cuestiones de interés mutuo e impulsar la integración de ambos en la UE. Sin embargo, apenas se han logrado avances.