VIENA 18 Jul. (EP/AP) -
Dirigentes albaneses y serbios mantienen una reunión hoy en Viena para debatir acerca de la protección de los emplazamientos culturales y religiosos serbios en Kosovo y la creación de municipios serbios en la provincia.
"No renunciaremos a nuestras posiciones sobre nuestro patrimonio cultural y religiosos", dijo el negociador serbio Sanda Raskovic-Ivic, previo a las conversaciones. Los serbios consideran a Kosovo la cuna de su civilización, y muchos lugares religiosos e históricos clave están situados en esta provincia de mayoría albanesa.
En marzo de 2004, más de 30 iglesias y monasterios medievales fueron destruidos o dañados en ataques antiserbios. En mayo las dos partes llegaron a un acuerdo orientativo sobre la protección física de los emplazamientos ortodoxos serbios en la región, que serían rodeados por un cordón de seguridad guardado por pacificadores internacionales.
Bajo este acuerdo, las diócesis serbias en Kosovo tendrían el derecho a mantener lazos especiales con el Patriarcado de Belgrado, disfrutar de privilegios fiscales y libertad de movimiento.
Otra ronda de conversaciones sobre la autonomía de los serbios en Kosovo está planeada para mañana. Ayer los negociadores kosovares anunciaron ayer que considerarían aumentar el número de municipios serbios para darle a la minoría de la provincia más autonomía. Ya existen cinco, y el negociador serbio pedirá otras trece.
Los albaneses representan el 90% de los dos millones de habitantes de Kosovo. Alrededor de 200.000 serbios huyeron de la provincia a raíz del bombardeo de la OTAN en 1999. Desde entonces, Kosovo, aunque oficialmente parte de Serbia, es controlada por la ONU y por fuerzas pacificadoras internacionales.
Los albanokosovares desean la total independencia de Belgrado, mientras que los serbios quieren mantener algún tipo de control sobre la provincia.