Actualizado 13/03/2012 14:37 CET

Lavrov pide que las fuerzas de Al Assad y los rebeldes deben dejar de luchar

MOSCÚ, 13 Mar. (Reuters/EP) -

   El Gobierno ruso ha reclamado la declaración de un alto el fuego "simultáneo" de las fuerzas del régimen liderado por Bashar al Assad y los opositores en Siria, con el objetivo de poner fin a la violencia que sufre el país desde hace un año, cuando comenzaron las movilizaciones contra el presidente.

   El ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, ha hecho hincapié en que el cese de hostilidades "debe ser simultáneo", de tal modo que las fuerzas gubernamentales dejarán de atacar y se retirarán de las ciudades cuando los opositores hayan hecho lo mismo.

   El jefe de la diplomacia rusa ha hecho estas declaraciones un día después de intentar sin éxito alcanzar un acuerdo para poner fin a la violencia en Siria con su homóloga estadounidense, la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

   "No se debe llegar a una situación en la que se solicite al Gobierno que abandone las ciudades y los pueblos y no se solicite lo mismo a los grupos armados", ha asegurado Lavrov, al ser preguntado en rueda de prensa tras mantener una reunión con su homólogo filipino.

   Las declaraciones de Lavrov denotan las divergencias que Rusia mantiene con la mayoría de los países miembro del Consejo de Seguridad de Naciones, que defiende que corresponde al régimen de Al Assad ser quien dé los primeros pasos para garantizar la paz y la estabilidad en el país.

   Lavrov no ha dudado en descartar esa opción con el argumento de que el régimen de Al Assad no aceptará ser el primero en retirarse de las calles. "Un repliegue unilateral de las fuerzas gubernamentales es (una posibilidad) absolutamente irreal", ha afirmado.

   "Las autoridades sirias no harán eso, tanto si quieren como si no, y todo el mundo lo entiende perfectamente bien", ha añadido.

   Tras la reunión mantenida en los márgenes de la sesión del Consejo de Seguridad sobre los levantamientos registrados en el marco de la Primavera Árabe, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dejó claro que el primer paso corresponde al Gobierno sirio, que tiene que "poner fin a la violencia".

   "Una vez que el Gobierno sirio haya actuado, esperaremos que otros hagan su parte para poner fin a la violencia", dijo.

   Las fuerzas de seguridad y el Ejército del régimen de Bashar al Assad han liderado durante más de un año una ofensiva contra manifestantes civiles que ha dejado más de 7.500 muertos desde que comenzaron las protestas contra el presidente, en marzo de 2011.