Columnas de humo tras los bombardeos de Israel en barrios del sur de Beirut. - Europa Press/Contacto/Marwan Naamani
MADRID 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Líbano han denunciado este miércoles que Israel bloquea las negociaciones para un posible alto el fuego en su ofensiva, lanzada en el contexto de la guerra en Irán tras los ataques del partido-milicia chií libanés Hezbolá.
Según ha señalado el ministro de Cultura libanés, Ghassan Salamé, en declaraciones a la cadena qatarí Al Jazeera la voluntad diplomática de Líbano para poner fin a la ofensiva terrestre de Israel no concuerda con la disposición de Israel.
"Estamos trabajando para ejercer presión sobre Israel por medios diplomáticos, pero las negociaciones con Israel están estancadas por muchas razones", ha lamentado, indicando que Israel "rechaza un alto el fuego" y que existe un "bloqueo interno" respecto a la propia formación de la delegación negociadora israelí.
En este sentido, el ministro libanés ha valorado el papel de países europeos, en particular Francia, para avanzar en una propuesta de negociaciones.
"El principio de negociaciones directas con Israel no se rechaza, pero el debate en el Líbano gira en torno a las condiciones de dichas conversaciones", ha indicado Salamé sobre el formato de las conversaciones.
Aunque apunta que Estados Unidos ha mostrado "interés" en la iniciativa, Líbano ha indicado que son los actores europeos los que están más "interesados" en desarrollar la propuesta negociadora y lanzar contactos. Igualmente, Salamé ha rechazado que haya "contacto directo" con Hezbolá en relación con la posible negociación.
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó este lunes su apoyo a la ofensiva militar israelí en Líbano con el argumento de que el partido-milicia "es un gran problema". "Hezbolá es un gran problema. Está siendo eliminado rápidamente", afirmó durante una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca.
Más de 900 personas han muerto en la oleada de bombardeos lanzada por Israel contra Líbano, que ha desplegado además militares en varias zonas en el sur, en respuesta al disparo de proyectiles por parte de Hezbolá en venganza por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.