Actualizado 21/08/2007 22:38 CET

Líbano.-El Ejército libanés accede a que los familiares de milicianos de Al Fatá al Islam abandonen Nahr el Bared

Una mujer embarazada de ocho meses y un soldado, las últimas víctimas del conflicto en el norte de Líbano

BEIRUT, 21 Ago. (EP/AP) -

El Ejército libanés ha aceptado una petición de los milicianos de Al Fatá al Islam, próximos ideológicamente a Al Qaeda --con los que llevan librando enfrentamientos desde finales de mayo en el campamento de refugiados palestino de Nahr el Bared-- para que los familiares de éstos puedan abandonar el campo ubicado en las afueras de la ciudad portuaria de Trípoli, en el norte de Líbano.

Según la agencia estatal, la Asociación de Estudiantes Palestinos medió una tregua entre soldados gubernamentales y los milicianos, aunque no informó de cuándo entraría en vigor para permitir la evacuación de los familiares de los milicianos que, según denunció el Ejército anteriormente, están siendo empleados por éstos como escudos humanos para evitar los ataques del Ejército, que se emplea en eliminar los últimos reductos de milicianos atrincherados en el campamento desde que el pasado 21 de mayo estallaron los enfrentamientos.

Un alto militar libanés confirmó el extremo de que el Ejército ha aceptado permitir la salida de los civiles restantes en el campamento, aunque, apelando al anonimato, reconoció que todavía no se ha acordado un mecanismo a tal fin.

Dicha fuente no pudo confirmar a la agencia AP el número de civiles que aún permanece en Nahr el Bared, aunque sí explicó que el portavoz de Al Fatá al Islam, Abu Salim Taha, contactó con el jeque Mohammed al Haj, de la Asociación de Estudiantes Palestinos, que ha estado mediando para la resolución del conflicto en el campamento.

Otra fuente de seguridad oficial libanesa aseguró que las autoridades quieren obtener una lista con los nombres de todos los civiles que aún permanecen en el campamento, además de un método para localizar a aquellos que al abandonar Nahr el Bared podrían salir con cinturones de explosivos adosados a sus cuerpos.

DOS MUERTOS MÁS

Varios francotiradores abatieron hoy desde el interior del campamento a una mujer embarazada libanesa y a un soldado del Ejército en los enfrentamientos de hoy en Nahr el Bared, según informó la agencia estatal. El bebé de la mujer, identificada como Suzan al Haj y embarazada de ocho meses, sobrevivió a la muerte de su madre que fue evacuada al hospital después de ser disparada.

A pesar de que se desconocen las cifras exactas de muertos en los enfrentamientos en Nahr el Bared, fuentes castrenses sitúan en 141 los soldados fallecidos en las refriegas. En total, más de 250 personas, entre soldados, milicianos y civiles, habrían muerto en los tres meses que dura ya el conflicto.

En este tiempo, el Ejército libanés ha combatido a los milicianos atrincherados en el campamento con fuego de artillería, tanques y bombas lanzadas desde helicópteros. La gran mayoría de 30.000 civiles que residían en el campamento antes de estallar los enfrentamientos lo abandonaron en las primeras semanas del conflicto.

El Ejército estima que permanecen en el campamento alrededor de 70 milicianos, de los 360 que se estima tenía Al Fatá al Islam al comienzo de las refriegas. Junto a ellos, permanecen, según las autoridades, unas 100 mujeres y menores en su interior, la mayoría, dicen, familiares de los milicianos.

Asimismo, éste ha rechazado suspender su ofensiva contra los milicianos hasta que todos ellos se entreguen a las autoridades, aunque éstos han prometido luchar hasta su muerte. Las autoridades judiciales informaron ayer de que el fiscal general del Estado, Saeed Mirza, ha presentado cargos formales contra 227 milicianos de Al Fatá al Islam, de los que 108 permanecen bajo custodia policial.