BEIRUT 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
La viuda del ex primer ministro Rafik Hariri, Nazik Hariri emplazó hoy al líder de la milicia chií libanesa Hezbolá, Hasan Nasralá, hacer del segundo aniversario del asesinato de su marido un canto a la unidad entre las distintas facciones divididas en Líbano y no emplear el acontecimiento para profundizar la división imperante en el país, según recogen los medios libaneses.
En este sentido, la vida fue muy contundente en declaraciones a los medios libaneses para pedir a Nasralá "hacer del segundo aniversario de su martirio un acontecimiento que una y no que divida", al tiempo que le pidió que no permitiera a nadie acercarse a la tumba de su marido "excepto a aquellos que vienen a implorar a Dios su perdón o para leer versos coránicos" por el alma de Hariri.
Hariri y Nasralá solían reunirse durante horas, recuerda la viuda, en su residencia situada a las afueras del sur de Beirut, entrevistas que afianzaron la relación entre ambos hombres, a veces resentidas por los ataques perpetrados por Hezbolá contra las tropas israelíes en las disputadas Granjas de Cheeba.
Asimismo, Nazik Hariri apeló a la unidad de los libaneses, a quienes pidió cerrar filas en torno a la unidad y la reconciliación. "Vuestro regalo para él (Hariri) es vuestra solidaridad. Vuestro regalo para él es el amor al otro", incidió.
El Ejecutivo libanés declaró el miércoles fiesta nacional para permitir que los libaneses participen en el aniversario del asesinato de Hariri, una fecha que el ministro de Información libanés, Ghazi Aridi, espera acerque a los libaneses bajo la bandera de 'no al terrorismo, no al asesinato'.
El próximo miércoles 12 de febrero se cumplen dos años del asesinato en 2005 de Hariri, junto a otras 22 personas, en un atentado con coche bomba en el centro de Beirut y las autoridades temen que dicha fecha sirva para incendiar la llama del odio entre las facciones en liza en el país, aquellas afines al primer ministro, Fuad Siniora, y las que apoyan al presidente, Emile Lahud, protegido del régimen de Damasco. No obstante, todas las facciones han asegurado su deseo de garantizar que las celebraciones del miércoles se desarrollen en un ambiente tranquilo y pacífico.
Por su parte, la oposición libanesa a Siniora, encabezada por Hezbolá, ha convocado una manifestación para el miércoles, una convocatoria que se enmarca dentro de su estrategia para derribar al Ejecutivo de Siniora, después de que el pasado mes de diciembre miles de seguidores y simpatizantes de la milicia chií se manifestarán jornadas consecutivas --que se cobraron casi una decena de muertos y 300 heridos en enfrentamientos-- en el complejo que alberga la sede del Ejecutivo en Beirut.
Por su parte, la coalición progubernamental 14 de Marzo ha pedido a sus seguidores que se congreguen este miércoles en la Plaza de los Mártires, donde el año pasado se reunieron casi un millón de personas durante el primer aniversario de la muerte de Hariri.
Mientras, las fuerzas de seguridad libanesas han instalado una barrera en dicha plaza que divide la misma a la mitad, con el objetivo de mantener a los simpatizantes de una y otra facción separados a fin de evitar que se produzcan disturbios violentos entre las mismas.