Publicado 12/05/2022 13:35

Londres amenaza a la UE con "actuar" si no relaja protocolo irlandés y Bruselas avisa de que dañará confianza

La ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss.
La ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss. - Victoria Jones/PA Wire/dpa

BRUSELAS, 12 May. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss, ha amenazado este jueves a la Unión Europea con "actuar" si el bloque no acepta flexibilizar aún más las condiciones del protocolo irlandés negociado por ambas partes en el marco del Brexit, algo a lo que el vicepresidente de la Comisión Europea encargado de supervisar las relaciones con los británicos, Maros Sefcovic, ha respondido avisando de que cualquier paso "unilateral" dañará la confianza mutua y pondrá en riesgo el acceso de Irlanda del Norte al Mercado Único.

"Sigue siendo un motivo de grave preocupación que el Gobierno de Reino Unido pretenda emprender el camino de la acción unilateral", ha indicado Sefcovic en un comunicado difundido tras una llamada telefónica con Truss, en la que la ministra ha afirmado que "si la UE no muestra la flexibilidad" entonces Londres "no tendría más remedio que actuar".

En la conversación, la jefa de la diplomacia británica ha defendido que la prioridad del Gobierno de Boris Johnson es "proteger la paz y la estabilidad" en Irlanda del Norte pero considera que las condiciones y salvaguardas previstas en el protocolo acordado entre Reino Unido y la UE cuando se consumó el Brexit resulta ahora el "mayor obstáculo" para la provincia británica.

La ministra ha alertado de que la situación actual provoca una "interrupción inaceptable" para el comercio en Irlanda del Norte y crea una situación "de dos niveles" por el que los norirlandeses no reciben el mismo trato que el resto de habitantes de Reino Unido, según ha informado el Gobierno británico en otro comunicado.

El protocolo para Irlanda del Norte prevé una serie de salvaguardas y controles en el paso de mercancías desde Gran Bretaña a la provincia para evitar distorsiones graves en el mercado único y la unión aduanera, ya que los norirlandeses se mantienen en este sistema europeo pese al divorcio con la UE para evitar la reintroducción de una frontera "dura" en el Úlster.

Tanto Bruselas como Londres defienden que su interés primero es proteger los Acuerdo de paz de Viernes Santo y los europeos reconocen problemas "prácticos" que han complicado la puesta en práctica de algunas disposiciones del protocolo, si bien las dos partes chocan respecto al modo de encararlo.

La Unión Europea mantiene la mano tendida para dialogar sobre "soluciones pragmáticas" y ha ofrecido ya en el pasado cambios para flexibilizar los controles y condiciones para el maso de mercancías clave, como los medicamentos genéricos, pero se mantiene en que toda revisión debe quedar "dentro de los límites" de lo negociado y rechaza de plano renegociar los términos del acuerdo en vigor.

El bloque comunitario, además, recalca que el acuerdo de divorcio y los protocolos que lo completan son Tratados internacionales jurídicamente vinculantes y por tanto cualquier medida "unilateral" supondría ir en contra del Derecho internacional.

Así las cosas, la llamada entre Truss y Sefcovic ha servido para constatar las grandes diferencias entre ambos y la confirmación de la determinación de Londres de alejarse de las condiciones marcadas por el protocolo si la UE no accede a renegociarlo.

Truss ha defendido en la conversación que le corresponde a la Comisión Europea asumir la "responsabilidad de mostrar más pragmatismo y garantizar" que el protocolo cumple con el objetivo primero de preservar la paz en el Úlster, al tiempo que ha sostenido que los cambios que ofrece la UE harían "retroceder" y generarían más fricciones comerciales.

Sefcovic, por su parte, insiste en que Bruselas ha dado ya pasos significativos ofreciendo una mayor flexibilidad y que ha "dejado claro" que cree que sigue habiendo margen para explorar soluciones, si bien ha lamentado que la UE sigue "esperando la respuesta" formal de parte de Reino Unido.

"Estoy convencido de que sólo funcionarán soluciones conjuntas. Las acciones unilaterales, que de hecho deja de aplicar un acuerdo internacional como es el Protocolo, es simplemente inaceptable", ha razonado el vicepresidente comunitario, quien ha recalcado que ello "dañaría la confianza" entre la UE y Reino Unido y "comprometería" el objetivo último de proteger los acuerdos de paz.

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