Un médico que trabajaba para El Arca de Zoé asegura que los huérfanos eran entregados por adultos o familiares

Actualizado 03/11/2007 21:07:08 CET

PARÍS, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un médico francés que colaboraba con la ONG francesa Arca de Zoé afirmó que la organización trabajaba de forma seria y que guardaba registros sobre cada niño que atendía en los que se recogía exactamente quién y en qué condiciones entregaban a los niños para ser atendidos en el hospital que montaron en Abeche. Dominique Gladin explicó además que los niños procedían de una región fronteriza entre Sudán y Chad, por lo que sería muy difícil determinar su nacionalidad, según las declaraciones recogidas por el diario francés 'Le Monde' en su edición digital.

Gladin, médico de la sección de urgencias del hospital de Argenteuil, en el norte de París, aseguró que estaba previsto que él mismo acompañara a los niños en el vuelo a Francia, por lo que, probablemente sería él uno de los detenidos de no haber tenido que regresar anticipadamente para reincorporarse a su puesto de trabajo.

Al principio, todo parecía estar muy claro. Durante el verano el doctor Gladin oyó hablar a algunos de sus amigos médicos hablar de una misión de corta duración en Chad y finalmente se presentó voluntario. "La propuesta venía de colegas serios", explicó. Además, los bomberos de Argenteuil, con los que trabajaba regularmente, conocían la asociación y la respaldaban.

"Los medios de comunicación dicen que los niños están en buenas condiciones de salud, pero olvidan precisar que es gracias a nosotros. Cuando llegaban, muchos de ellos estaban enfermos", afirmó.

A su llegada, se auscultaba a cada niño, se le colocaba una pequeña pulsera para identificarle, se escribía un expediente médico. "El trabajo era agotador, pero el ambiente excelente: los habitantes de la vecindad nos conocían y nos apreciaban", indicó.

SITUACIÓN CONFUSA

Gladin destacó la función desempeñada por Emilie Lelouch, quien "estaba en contacto directo con las tribus y los responsables de los campos que le traían niños", indicó. Lelouch confeccionaba un pequeño expediente para cada uno, con su nombre, el nombre del adulto que lo había traído, su situación familiar y su pueblo de origen. "Son documentos preciosos. Permitirán aclarar muchas cosas", afirmó.

El médico argumentó que la situación in situ era muy confusa "Entre los niños que llegaron hasta mi dispensario, algunos volvieron a salir después de algunos días. Al parecer, se había dado cuenta que no eran huérfanos, y se volvieron", dijo.