Al menos 18 soldados muertos en un ataque contra una base militar en el oeste de Níger

Actualizado 02/07/2019 14:44:09 CET
Soldado nigerinos patrullan cerca de la frontera con Nigeria
Soldado nigerinos patrullan cerca de la frontera con NigeriaREUTERS / LUC GNAGO - Archivo

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Al menos 18 soldados nigerinos han muerto y otros cuatro permanecen desaparecidos tras el ataque registrado el lunes por la tarde contra un puesto militar en el oeste del país, según el balance ofrecido este martes por el Ministerio de Defensa.

Según la versión oficial, los militares repelieron "un ataque de elementos terroristas" hacia las 14.30 horas del lunes en un puesto avanzado en Inates, en la frontera con Malí.

Los asaltantes detonaron dos coches bomba conducidos por suicidas a la entrada del campamento, tras terroristas llegados en motos abrieron fuego, según el Ministerio de Defensa. "La respuesta, con el apoyo aéreo de socios, ha permitido poner a la fuga al enemigo fuera de nuestras fronteras", ha precisado.

Como resultado del ataque, además de los 18 soldados muertos, "numerosos terroristas han sido neutralizados", mientras que los bombardeos aéreos han destruido un camión y dos coches bomba. "Las operaciones de rastreo continúan", ha asegurado el Ministerio, que ha ofrecido sus condolencias en nombre del presidente a las familias de las víctimas.

En la zona en la que se produjo el ataque están activos los grupos yihadistas y es la misma región en la que una emboscada de Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS), la filial de Estado Islámico en la región, mató a 28 soldados en mayo.

Zakari Insa, hermano de uno de los soldados muertos en el ataque, y Souley Marou, un residente local, han cifrado en 16 los soldados muertos, según Reuters. Una fuente de seguridad ha señalado a la agencia de noticias que alrededor de una decena de vehículos han sido robados. Los yihadistas ya han realizado ataques en el pasado con vehículos robados en asaltos anteriores.

La seguridad se ha deteriorado en los últimos meses en la región del Sahel, en especial en Malí, Burkina Faso y el oeste de Níger, donde están presentes filiales de Al Qaeda y Estado Islámico, así como grupos yihadistas autóctonos.

Los ataques también han ayudado a alentar la violencia étnica entre comunidades de agricultores y pastores, en especial en Malí y Burkina Faso.

Milicianos leales a Adnan Abu Walid al Saharaui, el líder de ISGS, operan a lo largo de la frontera de Malí con Burkina Faso y Níger. En 2017, mataron a cuatro miembros de las fuerzas especiales estadounidenses y a cuatro soldados nigerinos en una emboscada cerca de la localidad de Tongo Tongo.

Este nuevo ataque se produce días antes de que Níger acoja entre el 6 y el 9 de julio la cumbre de la Unión Africana en Niamey, la capital, a menos de 200 kilómetros de distancia.