Publicado 22/04/2016 19:22CET

Merkel y Tusk viajan este sábado a Turquía para reforzar el acuerdo sobre refugiados tras las tensiones

AI denuncia el trato de Ankara a los refugiados e insta a los líderes europeos a suspender el pacto

BRUSELAS, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y la canciller alemana, Angela Merkel, viajan este sábado a Turquía para escenificar su apoyo al acuerdo para frenar el paso de refugiados a la UE, frente a las críticas de organizaciones humanitarias y las presiones de Ankara para adelantar el fin de los visados y el desembolso de fondos.

Llegarán por la tarde a la región de Gaziantep, en el sureste del país, cerca de la frontera con Siria, y está previsto que acudan a un campamento de refugiados y visiten un centro de protección de la infancia, además de participar en la inauguración de uno de los proyectos financiados con fondos europeos.

Los representantes europeos, que estarán también acompañados por el vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, se reunirán con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

El objetivo del viaje es hacer balance de la puesta en marcha del acuerdo UE-Turquía, en base al cual todos los inmigrantes llegados a Grecia de manera irregular, incluidos los refugiados sirios, serán deportados a Turquía.

Además, las partes confían en poder identificar los pasos a dar para seguir avanzando en la cooperación para controlar los flujos migratorios.

El Ejecutivo comunitario asegura que el pacto ha tenido un efecto inmediato y que las cifras de pasos clandestinos han disminuido "drásticamente", pasando de 26.878 en las tres semanas anteriores a 5.874 en las tres semanas posteriores.

La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) ha puesto en duda tal efecto y este viernes ha asegurado que la tendencia empieza a aumentar de nuevo, con 150 personas llegando cada día a Grecia.

A cambio de la colaboración turca, la Unión Europea se ha comprometido a reimpulsar el acercamiento del bloque comunitario, por ejemplo agilizando el proceso para poner fin a la exigencia de visados a los turistas turcos o con la promesa de abrir nuevos capítulos de negociación para la adhesión.

Bruselas ha declarado esta misma semana que el próximo 4 de mayo presentará una propuesta formal para levantar la exigencia de visados, siempre que Ankara cumpla a tiempo con todos los criterios que marca la 'hoja de ruta'.

Los estados miembros ven con recelo acelerar este proceso y funcionarios europeos recalcan las dificultades para cumplir toda las exigencias con la celeridad necesaria como para lograr un acuerdo antes de que acabe junio, como se ha prometido a Ankara.

Otra de las cuestiones que ha tensado los contactos entre la UE y el Gobierno turco son los 3.000 millones de euros de ayuda a los refugiados que los Veintiocho han comprometido para Turquía. La contraparte, sin embargo, cree que el desembolso está siendo demasiado lento y advierte de que, si no llegan los fondos, podría peligrar el acuerdo.

ONG RECLAMAN SUSPENSIÓN DEL ACUERDO

Las expulsiones en el marco de este acuerdo se están produciendo desde hace semanas, aunque hasta ahora no se ha retornado a ninguna persona que haya solicitado asilo al llegar a la UE, según aseguran desde Bruselas.

La UE ha suspendido las deportaciones de personas con derecho a la protección internacional, a la espera de que Ankara adopte los cambios legales necesarios para garantizar sus derechos fundamentales.

La falta de claridad sobre los procesos e información a la que han tenido acceso los deportados es una de las críticas de las organizaciones humanitarias que, como Médicos Sin Fronteras, se han desvinculado del proyecto.

También ha sido objeto de crítica el trato de las autoridades turcas a los refugiados que intentan cruzar la frontera desde Siria, aunque la Comisión ha ignorado las informaciones que apuntan a que se han repelido con disparos algunos de los intentos de refugiados por pasar y sostiene que no hay pruebas y que está en estrecho contacto con Ankara.

Por ello, Amnistía Internacional (AI) ha instado a Tusk y Merkel a volver de Turquía "no con fotos de sonrisas, sino con garantías sólidas" de que las autoridades del país "van a dejar de mandar de vuelta a los refugiados y a empezar a aplicar las leyes de asilo". Mientras no se garanticen las condiciones de asilo, ha añadido, la Unión Europea debería "suspender" el acuerdo.

"No hay sesión de fotos que pueda ocultar los graves fallos del acuerdo UE-Turquía", ha denunciado AI, en un comunicado en el que asegura tener documentos que prueban que se ha negado con disparos a refugiados en la frontera turca con Siria.

La ONG internacional asegura que en los últimos meses han aumentado las informaciones de refugiados sirios que resultan heridos o muertos por disparos cuando trataban de cruzar a Turquía.

"Los líderes europeos deben comprobar la realidad. Turquía no es un país seguro donde retornar refugiados. Los líderes de la UE deben dejar de ignorar su obligación de recibir a los refugiados que no pueden encontrar protección en otro lugar", ha insistido John Dalhuisen, director de AI para Europa y Asia Central.