John Kelly, Rex Tillerson y Luis Videgaray
CARLOS BARRIA / REUTERS
Actualizado: jueves, 23 febrero 2017 21:15

El secretario de Seguridad Interior de EEUU aclara que no habrá "deportaciones masivas" ni se usará fuerza militar

CIUDAD DE MÉXICO, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, ha expresado este jueves ante los secretarios de Estado y Seguridad Interior de Estados Unidos la "irritación" de su Gobierno por las políticas migratorias impulsadas por el presidente del país, Donald Trump.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el responsable de Seguridad Interior, John Kelly, se han reunido este jueves con Videgaray y el ministro mexicano de Gobernación (Interior), Miguel Osorio Chong, en el marco de un viaje que el propio Trump calificó de "difícil" en vista de los constantes desencuentros.

La tensión entre los dos países vecinos se ha disparado desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. A las discrepancias por la construcción de un muro en la frontera común se han sumado, entre otros temas, la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y la posible deportación masiva de inmigrantes indocumentados.

"Es un hecho, como se puede constatar, que existe en los mexicanos preocupación e irritación ante lo que se percibe políticas que pudieran ser perjudiciales para el interés nacional", ha reconocido Videgaray, en una comparecencia junto a los interlocutores estadounidenses.

Kelly, sin embargo, ha querido dejar "muy claro" que las nuevas directrices marcadas por el Gobierno en materia migratoria no implicarán deportaciones "masivas" a México. En este sentido, ha asegurado que Estados Unidos respetará a los Derechos Humanos y no hará uso de la fuerza militar.

Videgaray ha considerado jurídicamente imposible el plan de Estados Unidos de enviar de vuelta a México a cualquier inmigrante que cruce la frontera común de forma irregular, a la espera de que se resuelva el caso e independientemente de su nacionalidad.

INMIGRACIÓN ORDENADA

El secretario de Seguridad Interior estadounidense ha abogado por una inmigración "segura, legal y ordenada", mientras que Tillerson ha recordado la necesidad de combatir el tráfico de drogas y armas y desarticular las mafias que trafican con personas. México sí se habría mostrado dispuesto a colaborar en estos últimos ámbitos, donde las posturas parecen al menos más cercanas.

El jefe de la diplomacia mexicana ha admitido que llevará un "largo camino" construir acuerdos con Estados Unidos, pero ha recalcado que la reunión de este jueves supone "un paso en la dirección correcta". El ministro de Gobernación ha señalado que "México requiere de Estados Unidos y Estados Unidos requiere de México".

Tillerson, por su parte, ha apelado a los lazos de amistad que unen a los dos países vecinos, al margen de las diferencias que puedan tener sobre asuntos puntuales.

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