Miembros de la élite de Sudán del Sur usan bancos del país para sacar fondos y otras prácticas corruptas

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir
REUTERS / MOHAMED NURELDIN ABDALLAH - Archivo
Publicado 03/11/2018 17:44:21CET

MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

Una serie de bancos de Sudán del Sur han sido utilizados durante el conflicto por parte de la élite política y sus familiares o personas cercanas para sacar fondos del país y otras prácticas corruptas, según un informe publicado recientemente por el grupo de investigación The Sentry.

En su informe, The Sentry ha destacado que algunos bancos del país "son instituciones corruptas usadas por la élite política para transferir bienes obtenidos de forma ilegal a expensas de entregar capital y facilitar el comercio para los millones de sursudaneses que sufren cinco años de guerra".

Así, ha sostenido que "muchos miembros poderosos de la élite sursudanesa (...), sus familiares y sus socios explotan un acceso privilegiado a los servicios bancarios o directamente controlan los bancos", lo que ha llevado a que la economía de guerra "beneficie a las élites incluso cuando la mayoría de los sursudaneses sufren las devastadoras consecuencias de una inflación persistente".

La investigación determina que un total de catorce de los 26 bancos del país son "parcialmente propiedad o controlados" por miembros de la élite política del país africano. Estas entidades reciben por ello "acceso preferencial" a divisas extranjeras y han permitido a estas personas sacar de Sudán del Sur dinero en efectivo.

Así, "muchas de las élites políticas que lideran la guerra dependen de bancos en la región y en capitales bancarios de todo el mundo para mover el dinero", según la investigación, que ha alertado de que "los riesgos operativos, políticos y por blanqueo de dinero podrían desconectar estos bancos del sistema financiero global y, con ello, reducir las oportunidades económicas para la población".

Por ello, ha recalcado que la paz, el desarrollo y el futuro económico del país dependen en parte de los bancos locales, motivo por el que ha pedido unas reformas sin las cuales "hay pocas posibilidades de que los donantes internacionales, los bancos y los inversores confíen lo suficiente en el sistema bancario nacional como para financiar la paz y estabilidad de Sudán del Sur".

En este sentido, ha advertido de que el éxito del riesgo del acuerdo de paz firmado en septiembre entre el presidente, Salva Kiir, y los principales grupos opositores, entre ellos el del principal líder rebelde, Riek Machar, dependerá en parte de una solución a este problema.

El conflicto ha dejado decenas de miles de víctimas mortales, ha provocado además casi tres millones de refugiados y 1,9 millones de desplazados internos, mientras que cerca de siete millones de personas necesitan ayuda humanitaria, según datos de la ONU.

"En medio de esta devastadora emergencia humanitaria, la economía sursudanesa ha caído. Pese a que el país es rico en tierra cultivable, oro y otros minerales, los campos de petróleo del norte de Sudán del Sur dominan la economía", ha lamentado.

Según el Banco Africano de Desarrollo, el país es el más dependiente del petróleo del mundo, algo que ha tenido un duro impacto económico debido al descenso de los precios globales y la reducción de las exportaciones debido al conflicto, lo que ha dejado sin fondos a muchos bancos locales.

"Más de tres cuartas partes de los sursudaneses que siguen en el país son agricultores de subsistencia que no ganan un salario --sólo el doce por ciento de la población participa en la economía formal--, lo que sugiere un uso mínimo de los servicios bancarios, salvo por una élite", ha indicado The Sentry.

EL ENTRAMADO REGIONAL

El sistema bancario sursudanés surgió a raíz de una serie de acuerdos financieros tras la independencia de Sudán en 2011 para garantizar la operatividad de los bancos locales, con una importancia destacada de los bancos ugandeses y kenianos, una relación que ya existía durante la época de la guerra con Sudán.

Sin embargo, según The Sentry, durante esta época parte de las élites políticas del país "vieron una oportunidad lucrativa" ante el aumento de donantes internacionales e inversores, por lo que surgieron decenas de bancos. Así, en 2012 solo un 1 por ciento de los cerca de once millones de ciudadanos tenía una cuenta, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El grupo ha recordado los escándalos de corrupción que han sacudido el país desde entonces y ha subrayado que los bancos "se encuentran comprometidos por la influencia política y siguen sin desarrollarse", al tiempo que "generalmente no emiten préstamos ni están involucrados en la financiación a nivel nacional".

Asimismo, ha hecho hincapié en el hecho de que "la politización del sector bancario se ha centrado alrededor del Banco de Sudán del Sur", el banco central del país, que "prácticamente no es solvente debido a la reducción de los precios del petróleo y la desaceleración de la actividad económica".

SISTEMA CORRUPTO

The Sentry ha apuntado además que "los bancos locales parecen dar servicio a las élites a expensas de entregar capital y facilitar el comercio que permita la inversión privada", mientras que "algunos clientes tienen que sobornar a los trabajadores para retirar dinero del banco".

"Para la mayoría de los clientes, los bancos actúan principalmente como oficinas de cambio de divisas y empresas de transferencia de dinero. Los créditos y los préstamos son poco recuentes y, cuando están disponibles, suponen una financiación a corto plazo sobre un periodo de semanas o meses", ha detallado.

Los más afectados por esta situación son los catorce bancos locales --el Gobierno tiene acciones, y por lo tanto influencia, en cinco de ellos--, mientras que los ocho copropiedad de inversores de África Oriental y los seis extranjeros están más libres de estos problemas.

Si bien esto no implica necesariamente que estas personas estén involucradas en prácticas corruptas, algunas de ellas "explotan su control de los bancos locales para malversar fondos para su propio beneficio".

En este sentido, The Sentry ha argüido que "la lucha por el control de los ingresos del petróleo ha permitido a las élites robar recursos del Estado y financiar a milicias", mientras que organismos estatales, entre ellos el Ministerio de Petróleo y Minas, "han generado fondos que funcionarios corruptos usan para (la compra) de equipamiento militar", según el Departamento de Estado de Estados Unidos.

LAS POSIBLES SOLUCIONES

Por todo ello, el grupo ha solicitado "cambios fundamentales" a la forma de operar de los bancos en el país para "atraer financiación internacional, recuperar la confianza de los inversores y donantes y estabilizar la economía", un aspecto en el que tienen especial relevancia los bancos regionales.

Así, ha pedido medidas específicas contra los bancos controlados por estas personas para impedir que se vea afectado todo el entramado bancario y aislar a los que actúan de forma legítima y "evitar una cascada" de medidas en cadena contra los bancos sursudaneses.

En este sentido, ha explicado que "si bien los bancos pueden ser un canal para la corrupción, el futuro de la paz y el desarrollo depende de los bancos internacionales que entreguen financiación para avanzar en la paz y la estabilidad".

"Dirigir a Sudán del Sur hacia un futuro viable económicamente requerirá los acuerdos políticos correctos bajo el acuerdo de paz para evitar una recaptura del sector bancario", ha dicho, antes de reiterar que el futuro económico del país "depende de limpiar el sistema bancario".

Por último, John Prendergast, uno de los cofundadores de The Sentry junto al actor George Clooney, ha dicho que "con acceso al sistema financiero global, los cleptócratas violentos de Sudán del Sur sacan del país los frutos de su corrupción masiva". "Para que la paz tenga una oportunidad en Sudán del Sur, se deben alejar los beneficios del saqueo y llevarlos hacia una gobernanza transparente", ha remachado.