SANÁ 11 Feb. (Reuters/EP) -
Miles de personas han salido a las calles de la capital de Yemen, Saná, y de la ciudad de Taiz para protestar contra la toma del poder por parte de los rebeldes huthis, que tras forzar la dimisión del Gobierno y el presidente han elaborado un plan de transición unilateral.
En Taiz, una ciudad del centro del país que ha escapado al control huthi, decenas de miles de yemeníes han marchado portando pancartas y coreando lemas en contra del grupo rebelde, al que han acusado de perpetrar un golpe enmascarado bajo una supuesta "revolución".
La manifestación de Saná, controlada por los rebeldes desde septiembre de 2014, ha reunido a cientos de personas. En esta concentración se han escuchado disparos al aire, según testigos.
Los rebeldes chiíes se hicieron con el control de Saná en septiembre del año pasado y en enero de 2015, tras asaltar la sede de la Presidencia, obligaron al presidente, Abdo Rabbu Mansur Hadi, y a su Gobierno a dimitir.
El viernes de la semana pasada, los huthis anunciaron la disolución del Parlamento y la próxima formación de un "consejo presidencial", en una declaración unilateral que fue inicialmente rechazada por la mayoría de las facciones.
El líder del grupo chií, Abdel Malik al Huthi, se mostró conciliador este martes en un discurso televisado en el que apeló al "interés" de todas las partes, tanto nacionales como extranjeras, para "estabilizar" Yemen. Sin embargo, horas más tarde, los rebeldes prosiguieron con su avance hacia el sur.
Líderes locales y tribus suníes del sur y el este están armándose para resistir esta embestida, que ha derivado también en combates entre los huthis y miembros de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA). Tribus del antiguo Yemen del Sur ya han advertido de que repelerán cualquier ataque.