MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los enfrentamientos entre los milicianos de Aknaf Bayt al Maqdis, afín a Hamás, y el Estado Islámico se han reanudado este lunes en el asentamiento palestino de Yarmuk, ubicado en el sur de Damasco, que sufre los momentos más difíciles desde el inicio de la guerra civil en Siria.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha informado de que los combates se han retomado este lunes con el lanzamiento de misiles tierra-tierra y unos 20 barriles bomba, además de francotiradores.
"Aún no hay información sobre las víctimas", ha dicho el Observatorio, recordando que en estos días de continuos enfrentamientos al menos 33 personas han muerto.
El Estado Islámico consiguió entrar el pasado miércoles en Yarmuk con la ayuda de milicianos del Frente al Nusra --la filial de Al Qaeda en Siria-- que decidieron abandonar esta organización terrorista y sumarse a las filas del Daesh.
"Han presionado desde la zona de Hajar Aswad y los combatientes de Al Nusra se les han unido, han jurado lealtad a Daesh", explicó a la agencia de noticias Reuters un activista presente en la zona, en conversación por Skype.
Anwar Abdel Hadi, director de Asuntos Políticos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Damasco, confirmó que el Estado Islámico logró hacerse en unas horas con el control de "la mayoría" del asentamiento palestino.
La irrupción en Yarmuk obedece a un intento del Estado Islámico por tomar Damasco, el principal bastión del Gobierno de Bashar al Assad, que desde hace un año tiene sitiado este asentamiento palestino para evitar la llegada de rebeldes a la capital siria.
Hasta ahora Yarmuk estaba controlado por una amalgama de grupos armados opositores al régimen sirio, que han usado a los refugiados palestinos como escudos humanos para evitar que las fuerzas 'assadistas' lanzaran una ofensiva.
"SITUACIÓN DESESPERADA"
En este contexto, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) ha denunciado que "nunca como ahora ha sido más desesperada la situación en Yarmuk", por lo que ha pedido "encarecidamente a todos los grupos armados que cese la violencia que ponen a los civiles en grave peligro".
"Exigimos que todas las partes ejerzan la máxima moderación y cumplan con sus obligaciones marcadas por el Derecho Internacional para proteger a los civiles", ha dicho la organización internacional a través de un comunicado.
Además, ha exigido "acceso humanitario y el establecimiento de condiciones de seguridad con las que pueda ofrecer asistencia humanitaria para salvar vidas y que permitan que la población civil sea evacuada".
La UNRWA también ha reclamado "a los estados interesados que ejerzan con urgencia su autoridad e influencia para poner fin a los combates en Yarmuk en aras de salvar vidas de civiles y aliviar el sufrimiento humano".
LLUEVE SOBRE MOJADO
La ONU ha recordado que en Yarmuk ya había 18.000 personas atrapadas desde hace más de dos años por el sitio de los grupos armados sirios, a lo que hay que añadir que "desde el 1 de abril ha sido engullido por los intensos combates".
"Hombres, mujeres y niños --sirios y palestinos por igual-- permanecen aterrados en sus hogares, desesperados ante la inseguridad, la falta de alimentos y de agua, y profundamente preocupados ante los graves peligros que aún pueden sufrir, si continúan las hostilidades", ha descrito.
La UNRWA ha alertado de que "las vidas de los civiles en Yarmuk nunca han estado más profundamente amenazadas", a pesar de lo cual "es prácticamente imposible que los civiles salgan de allí, ya que cualquier intento de movimiento fuera de sus casas tiene un alto riesgo".
Asimismo ha recordado que "durante más de un año los habitantes sitiados de Yarmuk, incluidos 3.500 niños, han dependido de las distribuciones de alimentos y asistencia de UNRWA", cuyo nivel "ha estado muy por debajo del mínimo requerido a consecuencia de los enfrentamientos" y ahora "la situación amenaza con deteriorarse".
"UNRWA pide a la comunidad internacional que se haga cargo de esta crítica situación sin demora para garantizar que todos los civiles están protegidos de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. De no hacerlo, podría llevar a una situación más grave y de consecuencias espantosas a la población civil de Yarmuk", ha avisado.