MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Defensa de Túnez, Rachid Sabbagh, ha afirmado este viernes que "es muy probable que se extienda el estado de emergencia y que sea aplicado con firmeza", según ha informado la agencia estatal de noticias tunecina, TAP.
Así, Sabbagh ha sostenido que la actual situación de seguridad en el país "impone" la necesidad de mantener el estado de emergencia, que en la actualidad se aplica "de manera parcial".
"Las cosas no pueden continuar así. No habrá tolerancia con los que violen la ley y, si es necesario, se intervendrá a través de la fuerza", ha advertido.
Las declaraciones de Sabbagh se han producido exactamente un mes después de que el presidente del país, Moncef Marzuki, afirmara que el estado de emergencia impuesto en el país "ha consumido mucha energía" y subrayara que "es momento de ponerle fin".
El estado de emergencia fue decretado el 14 de enero de 2011 con motivo de el derrocamiento y salida del país del entonces presidente del país, Zine el Abidine ben Alí, en el marco de la oleada de protestas sociales contra su mandato.
Las autoridades ya extendieron el estado de emergencia por primera vez durante cinco meses y medio desde el 14 febrero al 31 julio de ese mismo año y posteriormente por un periodo de un mes, del 1 al 31 de agosto. Desde entonces, las prórrogas mensuales se han sucedido, siendo la última de ellas el 1 de febrero de este mismo año.
El estado de emergencia se estableció a través de la orden número 50 de 1978, bajo el Gobierno del expresidente Habib Burguiba, a causa de una huelga general.
La ley establece que el estado de emergencia se puede declarar ante una situación que suponga un peligro inminente para el orden público y no debe durar más de 30 días, salvo en caso de que algún nuevo evento que pueda justificar que la prórroga tenga lugar en ese periodo.
TENSIONES CON ANSAR AL SHARIA
Sin embargo, las recientes tensiones con la formación salafista Ansar al Sharia, que han derivado en enfrentamientos violentos en las últimas semanas que se han saldado con un muerto, decenas de heridos y varios centenares de detenidos, parecen haber cambiado la visión del Gobierno al respecto.
La semana pasada, el líder de la formación, Saif Alá Benahsine, alias 'Abu Iyadh', acusó al Gobierno de "tiranía" por prohibir las manifestaciones advirtió de que dicha postura equivale a "una declaración de guerra".
En marzo, Benahsine, que mantiene presuntamente lazos con la organización terrorista Al Qaeda, amenazó con derrocar al nuevo Gobierno tunecino, apenas un día después de que el primer ministro, Alí Laarayedh, le acusara de introducir armas de forma ilegal en el país.
Benahsine está en busca y captura por su presunta participación en la incitación a los ciudadanos a llevar a cabo el ataque contra la Embajada de Estados Unidos en el país, que desató un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad que se saldó con cuatro tunecinos fallecidos.
En respuesta a los enfrentamientos, el ministro de Derechos Humanos y Justicia de Transición de Túnez, Samir Dilou, abogó el martes por la adopción de una nueva ley antiterrorista en el país, al tiempo que subrayó que el uso de la tortura para combatir el crimen y el terrorismo no está justificado.
En este contexto, el Gobierno procedió el lunes a prohibir la formación y todas sus actividades, lo que representa un giro de 180 grados en sus políticas hacia el grupo.
En los últimos meses, la oposición ha criticado al Ejecutivo por su pasividad ante las actitudes del grupo, que han recibido únicamente mensajes de condena por parte del Gobierno.
En este sentido, la oposición ha criticado duramente al Gobierno por su fracaso en la lucha contra los grupos 'yihadistas' presentes en el país y ha acusado a las autoridades de reconocer demasiado tarde la amenaza que suponen.
OPERACIONES EN CHAAMBI
Este cambio de postura del Gobierno tunecino hacia Ansar al Sharia se enmarca en las operaciones de lucha antiterrorista lanzadas por las autoridades en el área del monte Chaambi, ubicado cerca de la frontera con Argelia, donde a principios de mayo fueron arrestados 37 presuntos 'yihadistas'.
La semana pasada, Túnez declaró que Chaambi "permanecerá como una zona militar cerrada" con el objetivo de "garantizar la seguridad de los ciudadanos".
Los arrestados están involucrados "de forma directa o indirecta" en un ataque contra un puesto fronterizo en diciembre y la colocación de minas en la zona, según las autoridades.
El ataque contra el puesto se saldó con la muerte de un miembro de la Guardia Nacional, mientras que la explosión de los artefactos plantados en la zona ha provocado heridas a 16 miembros de las fuerzas de seguridad, cinco de los cuales han sufrido la amputación de las piernas.
Túnez y Argelia comparten una frontera porosa utilizada habitualmente por contrabandistas y que ha sido usada en los últimos meses para la infiltración de combatientes y armamento. Por ello, Ben Nasr especificó que ambos países trabajan de forma conjunta para arrestar a los 'yihadistas' presentes en sus territorios.