MOSCÚ 9 Ago. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Deportes ruso, Vitali Mutko, ha calificado este viernes la reacción de Occidente ante la controvertida ley 'anti-gay' del país y los llamamientos a boicotear los Juegos de Invierno de 2014 que acogerá la ciudad de Sochi como un intento para socavar el rendimiento deportivo de Rusia.
"Llamaría a esto un poco de presión antes de los juegos olímpicos", ha asegurado Mutko, que ha incidido en que "Rusia debería entender que cuanto más fuertes somos, menos les gusta", según declaraciones recogidas por la agencia estatal rusa RIA Novosti.
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha pedido explicaciones a Rusia sobre su polémica ley y el posible impacto que podría tener el próximo año en los Juegos de Invierno. "Hemos recibido todas garantías de parte del señor Dmitri Kozak, quien está a cargo de la organización de los Juegos de Sochi. Hemos pedido confirmación por escrito de estas garantía", afirmó el presidente del COI.
El jueves tanto Mutko como Diack expresaron su preocupación por el potencial impacto de la ley en el Mundial que se disputará entre el 10 y el 18 de agosto. Mutko dijo en una rueda de prensa que "todos los atletas y organismos deberían estar tranquilos. Se protegerán sus derechos, pero por supuesto hay que respetar las leyes del país en el que estás".
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró en un programa de televisión no tener paciencia "con los países que intentan tratar a los gays, lesbianas o transexuales de manera intimidatoria o perjudicial para ellos".
La denominada 'ley anti-gay', aprobada el pasado mes de junio en Rusia, prohíbe la propaganda de las relaciones sexuales no tradicionales e impone multas a los titulares de cualquier manifestación de orgullo gay.