MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
Los talibán han informado este miércoles de que un ciudadano chino murió en la víspera en un ataque perpetrado en la provincia afgana de Tajar (norte) y que ha sido reclamado por Estado Islámico Provincia de Jorasán (ISKP), nombre oficial de la filial del grupo yihadista en el país.
El portavoz de la Policía, Mohamad Akbar Haqani, ha explicado que el hombre (que ha sido identificado como Li) había decidido viajar con su intérprete hacia una localización "desconocida" y sin informar a las autoridades, que suelen acompañar a los extranjeros en estos viajes.
"Lamentablemente, ha sido asesinado por hombres armados en el camino a Dasht Qala, en la provincia de Tajar", cerca de la frontera con Tayijistán, ha confirmado. Asimismo, ha agregado que el intérprete ha salido ileso y que la Policía ha iniciado una investigación preliminar, según recoge la cadena de televisión afgana Ariana.
ISKP se ha atribuido la autoría de un ataque "con ametralladoras contra un vehículo en el que viajaba un comunista chino (...) lo que provocó su muerte y daños en su vehículo", reza un comunicado difundido por Amaq News Agency, considerado su brazo mediático.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, ha condenado "firmemente" el ataque y ha reclamado a las autoridades instauradas por los talibán tras hacerse con el control del país en agosto de 2021 que abran una "investigación exhaustiva" que derive en "duros castigos" contra los responsables del asesinato.
"China seguirá prestando mucha atención a la situación de seguridad en Afganistán, apoyando a Afganistán a combatir todas las formas de actividades volentas y a proteger la seguridad y estabilidad del país", ha dicho, antes de solicitar a los talibán que adopten "medidas estrictas para garantizar la seguridad de ciudadanos e instituciones chinas", según ha recogido el portal de noticias Sina.
La rama del grupo yihadista en Afganistán considera a los talibán unos traidores a la ortodoxia de la 'sharia' o ley islámica, y defiende una interpretación mucho más dura, motivo por el que ha sido objetivo de una campaña de seguridad por parte de los talibán, que tomaron el control del país tras la huida del país del entonces presidente afgano, Ashraf Ghani, ante su avance militar hacia la capital.