Mueren 60 presuntos talibán en un bombardeo en el centro de Afganistán

Un avión de combate A-29 de la Fuerza Aérea afgana
JOSH SMITH / REUTERS - Archivo
Publicado 14/11/2018 18:05:31CET

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Afganistán han anunciado este miércoles la muerte de 60 presuntos talibán en un bombardeo en la provincia de Ghazni (centro), en medio de la ofensiva de los insurgentes contra varios distritos en la zona.

El portavoz de la Policía de Ghazni, Ahmad Jan Sirat, ha detallado que el ataque aéreo fue perpetrado en la noche del martes contra un convoy de los talibán que circulaba por la autovía que conecta Ghazni y Uruzgán.

Sirat ha confirmado además la muerte de un policía y dos soldados en enfrentamientos con los insurgentes en las ultimas horas en el área de Bakaual, según ha informado la agencia afgana de noticias Pajhwok.

El Gobierno afgano aseguró el martes que se han enviado refuerzos "suficientes" a la provincia de Ghazni para hacer frente a las ofensivas de los talibán, que han dejado más de un centenar de muertos en los últimos días.

"Un número suficiente de tropas de refuerzo ha llegado a (los distritos de) Malistán y Jaghori. Hay altos cargos de seguridad en Ghazni", dijo el Ministerio del Interior en un comunicado.

Así, el portavoz del Ministerio, Nayib Danish, señaló que "el enemigo ha sufrido grandes bajas debido a las operaciones aéreas y terrestres" de las fuerzas de seguridad.

Por su parte, el gobernador de Ghazni, Uahidulá Kalimzai, destacó que "todas las fuerzas de seguridad han sido movilizadas", al tiempo que expresó su deseo de que la situación "esté bajo control".

La situación de inseguridad provocó que cientos de manifestantes se concentraran el domingo frente al Palacio Presidencial para reclamar medidas ante la ola de ataques de los talibán en las provincias de Ghazni y Uruzgán, habitadas principalmente por miembros de la minoría hazara.

El lunes, el presidente afgano, Ashraf Ghani, ordenó el despliegue de refuerzos en Ghazni tras las bajas civiles causadas por los últimos ataques de los talibán en esta región, principalmente en el distrito de Jaghori.

MILES DE DESPLAZADOS

La ofensiva de los insurgentes ha provocado el desplazamiento de miles de personas en la provincia, según fuentes oficiales y testigos citados por la agencia británica de noticias Reuters, que han confirmado que los talibán se han hecho con partes de Jaghori y Malistán.

Fuentes oficiales han señalado que más de 7.000 personas han escapado de estos dos distritos hacia la ciudad de Ghazni, capital de la provincia, y la cercana provincia de Bamiyán.

"Vi a los talibán incendiando la casa de un comandante de la Policía Local, matando al comandante y a su hijo", ha dicho Mohamad Alí, que ha huido de Jaghori a Ghazni. "El bazar fue cerrado, no había comida, medicina ni electricidad", ha agregado.

Las carreteras que llegan a la zona han sido cerradas y las telecomunicaciones han quedado interrumpidas, por lo que es difícil evaluar tanto la situación humanitaria como el número de víctimas.

COMBATES ENTRE LOS TALIBÁN Y UNA MILICIA HAZARA

Los combates estallaron recientemente entre los talibán y una milicia encabezada por Hakim Shujayi, un miembro de la comunidad hazara acusado de cometer abusos contra los pashtún --mayoritarios entre los talibán--.

Estos enfrentamientos han alimentado los temores de un posible repunte de la violencia étnica y sectaria en el país. Los talibán han recalcado que su lucha no es contra los hazara, sino contra Shujayi, contra el que pesan varias órdenes de arresto.

"Él (Shujayi) recibe apoyo del Gobierno, por lo que nuestra lucha es contra él y el Gobierno que le apoya. Le castigaremos por sus crímenes", ha sostenido el portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid.

Por su parte, Abdulrahman Ahmadi, portavoz del gobierno de la provincia de Bamiyán, ha dicho que cerca de 4.500 personas han buscado refugio en escuelas, mezquitas y casas privadas. "Estamos haciendo todo lo posible para ayudar a los qu ehuyen, muchos de los cuales están en estado de shock", ha dicho.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha resaltado que la situación en los distritos afectados es "caótica" y que los civiles han quedado atrapados en condiciones "similares a las de sitio".

Antes de los combates, Jaghori era conocido como un enclave relativamente liberal y con altos niveles de educación y derechos para las mujeres. "Jaghori era el único distrito en el que una mujer podía conducir libremente un coche y acceder a educación superior sin preocuparse por los ataques de los milicianos, pero esto cambiará ahora", ha manifestado un experto extranjero en seguridad.