Mueren cuatro civiles en una operación de las fuerzas de seguridad en el norte de Afganistán

Soldados afganos en Kunduz
REUTERS / NASIR WAKIF - Archivo
Publicado 26/09/2018 18:53:26CET

MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

Al menos cuatro civiles murieron en la noche del martes en el marco de una operación de las fuerzas de seguridad de Afganistán contra los talibán en el distrito de Chahar Dara, situado en la provincia de Kunduz (norte).

Un residente del distrito ha denunciado que las víctimas son cuatro mujeres de su familia, entre ellas su esposa, y ha agregado que otros tres hombres, incluido su hijo, resultaron heridos.

"Las fuerzas de seguridad llegaron a mi casa y preguntaron dónde estaban los talibán. Los talibán se escondían en una mezquita cerca de mi casa, pero los agentes atacaron mi vivienda", ha denunciado, según ha recogido la agencia afgana de noticias Pajhwok.

Alrededor de 3.000 residentes han trasladado durante la jornada de este miércoles los cuerpos de las víctimas hasta la capital provincial, Kunduz, para protestar contra las autoridades por la operación.

La operación fue llevada a cabo horas después de que la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) expresara su preocupación por el incremento del número de víctimas civiles en bombardeos ejecutados este año por las fuerzas afganas e internacionales.

La misión señaló en su comunicado que ha recibido "múltiples informaciones creíbles" sobre un bombardeo el sábado en la provincia de Kapisa (este) en el que habrían muerto nueve civiles, entre ellos cuatro niños.

El 'número dos' del consejo provincial, Mahfoz Safi, denunció el lunes que el suceso tuvo lugar en la localidad de Badrab en el marco de una operación contra los talibán, antes de recalcar que se había saldado con diez muertos, entre ellos varios niños.

Sin embargo, la operación 'Apoyo Decidido' rechazó las acusaciones y apuntó que "durante una operación del Ejército afgano en Kapisa, las fuerzas afganas fueron tiroteadas por una milicia de movilización local".

El portavoz de las Fuerzas de Estados Unidos en Afganistán (USFOR-A), Grant Neeley, subrayó que "está claro que la milicia disparó por error" y añadió que "no hay indicaciones de víctimas entre no combatientes", según recogió la cadena de televisión local Tolo TV.

Sin embargo, la UNAMA resaltó que "todas las víctimas del ataque eran de la misma familia, incluidos abuelos y niños de entre dos y doce años", al tiempo que ha afirmado que el edificio bombardeado era la vivienda de un profesor.

"El incidente tuvo lugar durante operaciones de las fuerzas progubernamentales contra los talibán en la zona. No está claro por el momento si el bombardeo fue llevado a cabo por fuerzas internacionales o la Fuerza Aérea afgana", explicó.

Así, ha resaltado que está en contacto con ambas partes como parte de su proceso de verificación independiente para intentar esclarecer lo ocurrido, antes de pedir a las partes que "mejoren las medidas de mitigación en futuras operaciones para evitar víctimas civiles".

MÁS DE LA MITAD DE LAS VÍCTIMAS SON MUJERES Y NIÑOS

La UNAMA detalló que en los primeros seis meses del año documentó 353 víctimas civiles --149 muertos y 204 heridos-- en ataques aéreos, cifra que supuso un aumento del 52 por ciento respecto al mismo periodo de 2017.

"Es una preocupación particular que mujeres y niños supusieran más de la mitad de las víctimas civiles de los ataques aéreos", dijo, al tiempo que ha indicado que el 52 por ciento de los bombardeos fueron atribuidos a las fuerzas afganas, el 45 por ciento a las fuerzas internacionales y el tres por ciento a fuerzas progubernamentales no identificadas.

Las acusaciones en torno al bombardeo en Kapisa llegaron menos de una semana después de la muerte de al menos tres civiles a causa de un bombardeo supuestamente ejecutado por las fuerzas internacionales en la provincia de Paktia, ubicada en el este del país.

Apenas tres días antes, las autoridades locales denunciaron la muerte de al menos 15 personas, trece civiles y dos talibán, en una operación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad afganas en la provincia de Nangarhar (este).

En los últimos meses han muerto cerca de 30 civiles en operaciones de las fuerzas especiales en el este de Afganistán. El 28 de mayo murieron nueve civiles en una operación en Nangarhar, mientras que otros cuatro murieron otros cuatro en otra operación en esta misma provincia.