HARARE 16 Oct. (Reuters/EP) -
Un cazador alemán ha matado a uno de los elefantes más grandes de Zimbabue, según ha denunciado este viernes un grupo de cazadores locales. La noticia se conoce días después de que el país decidiera no procesar al cazador estadounidense responsable de la muerte del león Cecil, que se ha convertido en un icono a nivel internacional.
El cazador alemán, que todavía no ha sido identificado, mató al elefante este mes fuera del parque nacional Gonarezhou, en el sur del país, ha afirmado Louis Muller, el presidente de la Asociación Profesional de Cazadores y Guías de Zimbabue.
Este gran elefante macho no había sido visto prácticamente hasta que fue cazado este mes, según Muller. Se creía que tenía más de cuarenta años (cuando la esperanza de vida de estos mamíferos alcanza los setenta), con unos colmillos que pesaban más de 55 kilos cada uno, los más grandes registrados en Zimbabue en los últimos 30 años.
La muerte del elefante ha recordado la del león Cecil el pasado mes de julio. El animal vivía en el parque nacional Hwange, situado en el oeste del país. Su muerte desató una ola de indignación a nivel internacional, aunque a principios de semana el Gobierno anunció que no presentaría cargos contra el responsable de acabar con su vida, el dentista americano Walter Palmer.
La cacería fue legal, según el Gobierno, porque Palmer tenía los permisos que le permitían disparar con un arco a Cecil fuera del parque nacional. De manera similar, y de acuerdo con las informaciones publicadas por el periódico británico 'The Telegraph', el elefante murió abatido por disparos del cazador alemán el 8 de octubre, en un coto de caza privado, después de que pagara 60.000 dólares por el permiso.
"Era un animal majestuoso", ha dicho Muller, quien confirmó que los colmillos eran los más grandes vistos en tres décadas. "En la caza nada por encima de las ochenta libras está fuera de lo común. Pero si cazas algo que supere las cien libras es realmente increíble", ha añadido.
Zimbabue obtuvo 45 millones de dólares del negocio de la caza durante 2014, de acuerdo con la agencia de parques nacionales, la mayor parte del dinero procedía de las clases europeas y norteamericanas más pudientes. Pero la indignación que sobrevoló a la muerte del león Cecil trajo una atención indeseada al negocio multimillonario de la caza en África.
No obstante, Muller ha afirmado que el hecho de que el elefante no fuera prácticamente visto antes de morir era un indicativo de que los esfuerzos de conservación animal en Zimbabue estaban dando sus frutos.
"Hay un incremento de estos elefantes desde la pasada década, lo que indica que estamos haciendo algo bien en Zimbabue. El sistema de cuotas está funcionando", ha añadido.
Su asociación propuso el pasado noviembre implantar sistemas de localización mediante GPS a todos los elefantes machos para estimular el turismo. Aunque, según Muller, las autoridades todavía no han considerado la propuesta.
Mientras tanto, la agencia de parques nacionales afirmó que en Hwange han sido descubiertos los esqueletos de más de 26 elefantes. Con ello, asciende a cuarenta la cifra total de animales de esta especie que han sido envenenados con cianuro, por presuntos cazadores furtivos, en menos de un mes.