JERICÓ (CISJORDANIA), 11 (Reuters/EP)
El negociador jefe de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Saeb Erekat, ha advertido este domingo de que el reciente anuncio de la construcción y venta de nuevas viviendas en Cisjordania, la mayoría en Jerusalén Este, por parte de las autoridades israelíes pretende obligarles a abandonar la mesa de negociaciones del recientemente reanudado proceso de paz.
Erekat responde así al anuncio del Ministerio de Vivienda israelí de la construcción de casi 1.200 viviendas en Jerusalén Este y los principales asentamientos judíos diseminados por Cisjordania.
"Quienes hacen estas cosas están decididos a socavar las negociaciones de paz, están decididos a obligar a gente como nosotros a abandonar la mesa de negociación", ha afirmado Erekat en una entrevista a Reuters en su oficina de Jericó, cerca de la frontera con Jordania.
"Si el Gobierno israelí cree que van a cruzar líneas rojas todas las semanas con la actividad en los asentamientos, si siguen con este comportamiento, lo que publicitando es la insostenibilidad de las negociaciones", ha argumentado.
Otro de los miembros de la delegación negociadora palestina, Muhammad Shtayyeh, ha acusado a Israel de "intentar sabotear deliberadamente los esfuerzos estadounidenses e internacionales para reanudar las negociaciones tres días antes de la próxima reunión palestino-israelí".
En cualquier caso, Erekat ha reiterado la disposición de los palestinos a sentarse a negociar y cumplir con los nueve meses de contactos pactados bajo el auspicio de Washington. "Estamos decididos a dar de seis a nueve meses a esta iniciativa para agotar las posibilidades (...). Es hora de que el Gobierno israelí opte por las negociaciones y demuestre buena fe", ha indicado.
Aproximadamente medio millón de colonos israelíes viven en Jerusalén Este y el resto de Cisjordania, territorios ocupados por Israel durante la guerra de 1967. Los palestinos denuncian que, según el Derecho Internacional, la colonización de territorios ocupados militarmente supone un crimen de guerra.
Además, cualquier ampliación de los asentamientos reduciría las opciones de un acuerdo para la creación de un estado palestino, que aspira a conservar al menos parcialmente las fronteras de 1967.
Por otra parte, Erekat ha destacado la importancia del acuerdo para la liberación de 104 presos palestinos y ciudadanos israelíes de origen árabe con delitos de sangre como gesto de buena voluntad de Israel. Los primeros 26 presos podrían ser puestos en libertad el próximo martes.
Sin embargo, las condiciones previas planteadas por los palestinos antes de la reanudación de las negociaciones eran, además de estas liberaciones, la paralización completa de la construcción en los asentamientos y el reconocimiento de las fronteras de 1967 como base para la negociación.