MADRID 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
La ONG Infancia sin Fronteras ha iniciado este mes el reparto de unas 50 toneladas de productos de primera necesidad en el sur de Níger, con el objetivo de alimentar a unos 4.000 niños y mujeres de los poblados más pobres.
Con la colaboración de un grupo de harineras navarras y la ayuda de la Comunidad Valencia, la organización consiguió transportar 48.000 kilos de alimentos (productos básicos como aceite, arroz, pasta, etcétera) que salieron del puerto de Sagunto (Valencia) el pasado día 30 de diciembre, con dirección a Cotonú (Benín). A su llegada, se trasladaron a Níger por carretera en cinco camiones, en extremas condiciones, para llegar a Maradi (al sur del país) el jueves 2 de marzo.
A la llegada de los camiones a Maradi, se procedió de inmediato a la descarga y posterior reparto de comida en los poblados de los alrededores para atender a todos los niños de la manera más rápida posible.
Con su distribución diaria, explica la ONG en un comunicado, se consigue que los niños tengan una alimentación constante que les ayude a superar sus problemas de desnutrición e intentar, sobre todo, que no se incremente el altísimo índice de mortandad infantil (300 por 1000, sobre todo en los niños menores de 5 años) debido a la falta de comida .
En su viaje, los miembros de la ONG visitaron también el colegio Gadabedji, situado en el distrito de Dakoro, en pleno desierto, en donde alimentaron a los 300 niños que acuden diariamente (en régimen externo e interno).
Aunque las cerca de 50 toneladas de comida cubrirán las necesidades de comida de unos 4.000 niños durante algunos meses, la ONG reclamó una "ayuda a largo plazo" para luchar contra la situación de hambruna. En este sentido, informó de que ha iniciado una campaña para conseguir apadrinar a estos menores a través del teléfono: 902 333 503.
Infancia sin Fronteras se ha instalado en Maradi para dar atención a cinco poblados: Batata, Kounyago, Dambako, Guidan Calgo y Dakoro, labor que lleva desarrollando desde su llegada al sur del país, la zona más azotada por la sequía y la plaga de la langosta.