Publicado 23/12/2021 15:24

Níger, Malí, Sudán del Sur, Yemen y RDC, los países más peligrosos para nacer niña en 2021

Archivo - Niños desplazados por el conflicto en Yemen
Archivo - Niños desplazados por el conflicto en Yemen - JONATHAN HYAMS/SAVE THE CHILDREN - Archivo

MADRID, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

Níger, Malí, Sudán del Sur, Yemen y República Democrática del Congo (RDC) encabezan la lista de los países más peligrosos para nacer niña durante 2021, han lamentado desde la organización World Vision, a la vez que ha criticado que "nacer niña en muchos lugares del mundo supone, desde el primer momento de su existencia, estar en peligro".

En Níger, la situación es "alarmante" para las mujeres y las niñas, donde muchas de ellas se ven obligadas a recurrir a la prostitución y al trabajo sexual para mantener a sus familias. Asimismo, el país africano tiene la tasa de matrimonio infantil más alta del mundo: tres cuartas partes de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años, haciendo casi imposible que accedan a la educación.

En consecuencia, sólo el 17 por ciento de las mujeres de entre 15 y 24 años están alfabetizadas, lo que sitúa a Níger como uno de los países con las tasas de alfabetización más bajas del mundo.

En el vecino Malí, la situación no es mejor, continua World Vision, ya que el conflicto en curso ha provocado el continuo deterioro de los Derechos Humanos de la población siendo las principales víctimas son las niñas que, como consecuencia, están constantemente expuestas a la violencia y los abusos, lo que hace que para muchas de ellas no sea seguro ir a la escuela.

Esta situación se agrava en el sentido de que Malí es uno de los últimos países africanos que no cuenta con una legislación nacional que prohíba la mutilación genital femenina, lo que provoca que el 83 por ciento de las niñas son mutiladas antes de los 15 años, y que casi la mitad de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años.

En el caso de Sudán del Sur, "plagado de conflictos internos desde hace casi una década" y, que ha hecho frente a varias crisis de hambre provocando que el número de personas que se enfrentan a ella haya aumentado un 50 por ciento y haya 7,2 millones de personas al borde de la hambruna, las mujeres y niñas se enfrentan a una doble carga: las niñas que pasan hambre tienen más probabilidades de no ir a la escuela y son vulnerables al matrimonio forzado y a la trata de persona.

La guerra en Yemen ha provocado la mayor crisis humanitaria del mundo, con más del 80 por ciento del país necesitando ayuda, algo que sufren las mujeres y las niñas de forma desproporcionada, a la vez que se ven afectadas por un acceso inadecuado a la atención sanitaria, la alimentación y la educación, en medio de una sociedad profundamente patriarcal que las deja sin apenas protección.

Solo la mitad de las instalaciones sanitarias de Yemen están en funcionamiento y sólo el 20 por ciento ofrece algún tipo de servicio de salud materno-infantil, a lo que se suma el dramático aumento (63 por ciento) de las violaciones y otras agresiones selectivas contra las mujeres desde que arrancó la guerra.

Por último, en RDC, tras décadas de conflicto interno e inestabilidad, las niñas tienen muchas más probabilidades de ser víctimas de violencia de género, incluida la violación, la esclavitud sexual, la trata y el matrimonio infantil.

En el país africano, casi el 30 por ciento de las niñas se casan antes de cumplir los 18 años, provocando embarazos precoces, aislamiento social y falta de acceso a la educación.

"Todos los niños y niñas merecen la oportunidad de perseguir y alcanzar sus sueños. Cuando se empodera a una niña, esta se convierte en un catalizador del cambio positivo cuyo éxito beneficia a todos los que la rodean", ha concluido la coordinadora de comunicación de World Vision, Eloisa Molina.