Noruega.- Breivik alegará en el juicio que actuó "en legítima defensa"

Actualizado 14/04/2012 8:44:02 CET

MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

El noruego Anders Behring Breivik, autor confeso del asesinato de 77 personas el pasado verano en Oslo y en la isla de Utoya, alegará que actuó "en legítima defensa" durante el juicio al que será sometido por sus actos, según ha informado su abogado, Geir Lippestad.

"Va a invocar legítima defensa. Por supuesto, entendemos que no tendrá éxito, pero estamos obligados a presentar sus argumentos", ha dicho, según ha recogido el diario noruego 'Dagbladet'.

Su argumento es que sus actos fueron "necesarios" para evitar que Noruega fuera absorbida por lo que es percibido por él como un relevo islamista, según ha recogido la cadena de televisión rusa RT.

El último informe psiquiátrico al que fue sometido confirma que estaba cuerdo cuando perpetró la matanza, tras lo que Breivik se declaró "satisfecho" con las conclusiones. El informe presentado este martes establece como "conclusión principal de los expertos en salud mental" que Breivik no sufría una psicosis "cuando llevó a cabo las acciones del 22 de julio de 2011", manifestó el Tribunal del Distrito de Oslo en un comunicado.

Breivik, que explicó que mató a esas personas porque eran "traidores" que estaban a favor de la inmigración, insiste en su estabilidad mental y ha pedido que sus ataques, los más violentos llevados a cabo en Noruega desde la Segunda Guerra Mundial, sean considerados como un acto político, no como la obra de una persona con una mente trastornada.

De hecho, Lippestad comunicó después de conocer los resultados de los análisis que su cliente "no sólo explicará sus acciones, sino que también dirá que lamenta no haber ido más allá", durante el juicio.

Durante una vista judicial, Breivik negó su responsabilidad penal y sugirió que sus acciones formaban parte de una guerra para salvar la cultura europea. Si lo declaran culpable y los jueces se atienen a la última evaluación psiquiátrica, podrían sentenciarle a 21 años de cárcel con la posibilidad de ampliar la condena indefinidamente para evitar que vuelva a matar.