Publicado 24/05/2016 21:51CET

Nuevo programa internacional para la prevención de riesgos frente a desastres naturales

Sequía en Brasil
BRUNO KELLY / REUTERS

ESTAMBUL, 24 May. (Reuters/EP) -

Naciones Unidas, el Banco Mundial y los países más vulnerables al cambio climático se han implicado en un nuevo programa que tiene como objetivo ayudar en la preparación frente a futuros desastres naturales, para lo que necesitan un presupuesto de unos 130 millones de dólares.

La nueva Alianza Global para la Preparación, presentada en la Cumbre Mundial Humanitaria celebrada en Estambul, tiene el propósito de ayudar a los países con más riesgo frente a desastres naturales a conseguir un nivel básico de preparación en 2020 para poder lidiar con las futuras catástrofes que puedan producirse provocadas por el calentamiento global.

La financiación les permitirá acceder a sistemas de alerta temprana, elaborar análisis de riesgo, establecer planes de contingencia y así poder reducir el impacto de futuras inundaciones o sequías. "El objetivo es el de salvar vidas, proteger los beneficios del desarrollo y reducir el impacto económico de estas crisis" ha declarado la directora del Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas, Helen Clark. Sin este plan, ha añadido, todos aquellos avances causados por el desarrollo de estos países se perderán con cada desastre natural.

Los países pertenecientes a esta nueva alianza serán seleccionados de entre los 43 miembros del Foro de la Vulnerabilidad Climática, un grupo que comprende estados de África, Asia, el Caribe, Latinoamérica y el Pacífico. Se espera que el programa pueda ampliarse a unas 50 naciones en unos 5 años.

La financiación para la primera fase del proyecto aún tiene que ser depositada, pero es muy probable que proceda de instituciones internacionales, agencias de la ONU y gobiernos donantes. Los partidarios del programa tienen la esperanza de que la alianza sea puesta en marcha para octubre de este mismo año.

Uno de los países que más puede beneficiarse de este programa es Filipinas, que busca mejorar sus capacidades para identificar áreas de riesgo, así como reforzar sus sistemas de respuesta en casos de catástrofes naturales mediante la cooperación codo con codo con las comunidades afectadas.

El responsable del Tesoro en Filipinas, Roberto B. Tan, ha declarado que si el plan funciona se creará "una situación en la que en vez de tener una ola tras otra de catástrofes provocadas por el cambio climático, que acaben destrozando todas las posibles ganancias de las comunidades, será posible retomar las actividades cotidianas de forma mucho más rápida".

El Banco Mundial, cuyo papel en el programa es el de colaborar con su experiencia en protección social y en la evaluación de riesgos, señaló el bajo nivel de fondos internacionales que se están destinando hoy en día a la preparación frente a desastres naturales. Menos del 0,5 por ciento de los fondos dedicados a la asistencia internacional para el desarrollo se dedica a este ámbito.

Sin embargo, la vicepresidenta del BMI para el Desarrollo Sostenible, Laura Tuck, ha declarado que hay evidencia de que muchos gobiernos y miembros de la comunidad humanitaria internacional se han dado cuenta de la importancia y necesidad de invertir en programa de este tipo.

SEGUROS FRENTE A LOS DESASTRES

De forma independiente, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha anunciado que extenderá la cobertura de su seguro frente a desastres a los países de África, para ayudarles a hacer frente a las sequías e inundaciones mejorando sus capacidades de gestión de desastres antes de que ocurran. Para ello, utilizará una donación prometida por el Gobierno danés de un millón y medio de dólares y doblará el número de personas aseguradas en aquellos países que ya estén cubiertos por los seguros de la Unión Africana.

El PMA aspira a poder adquirir una gran variedad de seguros que logren financiar la mitad de sus partidas destinadas a ayuda humanitaria, gracias a indemnizaciones que irán variando cada año de acuerdo con la cantidad de desastres que se produzcan.

El secretario general de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Elhad As Sy, ha afirmado que el nuevo compromiso de los gobiernos donantes de dedicar partidas menores de sus presupuestos a la gestión de crisis específicas podría dar a las organizaciones humanitarias más libertad para poder invertir en la reducción de riesgos. Según el responsable de la Cruz Roja, sería una "auténtica vergüenza que esperásemos otra vez a ver las fotos de niño muertos antes de comenzar a apresurarnos y responder".