WASHINGTON 10 Sep. (Reuters/EP) -
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, han hablado por teléfono sobre el conflicto sirio y han insistido en la necesidad de una "fuerte respuesta internacional" al supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Bashar al Assad.
"Seguimos llamando a una fuerte respuesta internacional para reforzar la prohibición del uso de armas químicas y enviar el claro mensaje de que este tipo de atrocidades no pueden repetirse", han dicho, según ha informado la Casa Blanca.
Obama y Harper se han referido al supuesto ataque químico perpetrado el pasado 21 de agosto por parte del Gobierno sirio sobre Damasco en el que cientos de personas habrían muerto y miles habrían resultado heridas, de acuerdo con activistas y opositores.
Los dos líderes han reafirmado su postura después de que Rusia haya propuesto que Siria ponga su arsenal de armas químicas bajo custodia internacional para evitar que sean usadas en la guerra civil, como una forma de evitar la intervención militar de Estados Unidos.
Siria ha aceptado, "motivada por su preocupación por las vidas de sus ciudadanos y por la seguridad del país", así como "por su confianza en la sabiduría del liderazgo ruso, que está intentando evitar una agresión estadounidense".
Obama ha considerado que la propuesta rusa podría ser "un desarrollo potencialmente positivo" que provocara una "ruptura" en el conflicto sirio y ha anunciado que trabajará con Moscú y Damasco para que sea algo "ejecutable y serio".
A pesar de ello, ha advertido de que podría ser también "una táctica para estancar o retrasar toda la presión (que Estados Unidos) está ejerciendo actualmente" sobre el Gobierno sirio, por lo que ha insistido en que el Congreso le autorice a intervenir militarmente.
Sin embargo, el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, ha pospuesto la votación que estaba prevista para este miércoles para autorizar al Gobierno. Fuentes consultadas por la prensa estadounidense han asegurado que la propuesta rusa ha sido "el principal factor".
En contra de la postura demócrata encarnada por Reid, los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham han instado al Congreso a autorizar la intervención militar para presionar a Siria, de modo que ponga efectivamente su arsenal químico bajo supervisión internacional.
Además, han propuesto introducir "inmediatamente" una resolución en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con "términos exactos" sobre cómo debe llevarse a cabo la entrega del arsenal químico sirio y sobre las "consecuencias" de no cumplirla.