NUEVA YORK 10 Ene. (Reuters/EP) -
Naciones Unidas ha advertido en un informe publicado este viernes de que Sudán del Sur podría haber cometido crímenes de guerra por motivos de etnia, nacionalidad o políticos en las dos matanzas perpetradas en 2014, en la ciudad de Bentiu, capital del estado de Unidad, y en la base de la ONU en Bor, capital del estado de Junqali.
La publicación de este informe se ha producido después de que el Consejo de Seguridad de la ONU solicitase una investigación por los asesinatos de Bentiu, que tuvieron lugar el pasado mes de abril. La misión de la ONU en el país, que ha realizado las investigaciones, también ha investigado lo sucedido en Bor en el mismo mes.
"La división de Derechos Humanos de la Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) ha encontrado fundamentos razonables para considerar que al menos 353 civiles murieron y 250 resultaron heridos en los ataques de Bentiu y Bor", ha indicado el informe.
Los asesinatos de la ciudad de Bentiu incluyen el asesinato de al menos 19 personas en un hospital y unos 287 en una mezquita, mientras que en Bor murieron al menos 47 civiles al ser atacados en la base de la UNMISS en la que buscaron refugio.
Los perpetradores "atacaron intencionadamente a civiles" basándose en motivos de etnia, nacionalidad o apoyo a un partido político contrario. "Tanto en Bentiu como Bor, los ataques tuvieron lugar contra objetos protegidos, un hospital, una mezquita y una base de Naciones Unidas, lo que podría constituir crímenes de guerra", ha subrayado la ONU.
EJECUCIONES EN UN HOSPITAL
Citando a uno de los testigos de la masacre del hospital de Bentiu, el informe relata que los soldados rebeldes "alinearon a unos 20 darfuríes que fueron atados con su ropa y les dijeron que corriesen para salvar sus vidas. Cuando huyeron, les dispararon".
Mientras que el suceso de Bentiu se responsabiliza a soldados rebeldes, el informe indica que "testimonios creíbles y consistentes" apuntan a que en la masacre de Bor estuvieron involucradas fuerzas gubernamentales. "Aunque no está claro si estaban en sus funciones oficiales", ha matizado.
AUMENTAR LOS ESFUERZOS
Estas investigaciones podrían conformar la base de una acusación formal de crímenes de guerra contra Sudán del Sur. El país no forma parte del Tribunal Penal Internacional, aunque teóricamente el Consejo de Seguridad podría enviar la guerra civil al tribunal de La Haya.
El informe también pide a los miembros de Naciones Unidas a respaldar los esfuerzos de protección a civiles y ayudar con "esfuerzos responsables". La guerra civil que asola al país más nuevo del mundo desde hace más de un año ha provocado la muerte de más de 10.000 personas y un millón de refugiados.