Actualizado 03/10/2018 17:54

La ONU aplaude la designación de Abdul Mahdi como primer ministro y pide la rápida formación de Gobierno en Irak

Presidente y primer ministro de Irak, Barham Salí (d) y Adel Abdul Mahdi (i)
REUTERS / KHALID AL MOUSILY

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El representante especial de Naciones Unidas para Irak, Jan Kubis, ha aplaudido este miércoles la designación de Adel Abdul Mahdi como primer ministro de Irak y ha pedido una rápida formación del nuevo Gobierno del país.

Abdel Mahdi fue nombrado como primer ministro designado el martes, apenas dos horas después de que el Parlamento eligiera a Barham Salí como nuevo presidente del país.

Según la Constitución del país asiático, Abdul Mahdi contará con 30 días para formar un Ejecutivo y presentarlo al Parlamento para su aprobación, en medio de las diferencias en el Parlamento entre las principales coaliciones, lo que ha aplazado la formación de Gobierno desde la celebración de elecciones generales en mayo.

En este sentido, Kubis, quien es además jefe de la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (UNAMI), ha destacado que Irak "necesita un Gobierno estable y nacional que una a los iraquíes y restaure la esperanza en su país".

"El Gobierno debe ser nombrado dentro del marco temporal constitucional, debe ser profesional, competente, verdaderamente representativo e incluir a mujeres en cargos del gabinete", ha sostenido.

"Reconocemos los enormes desafíos a los que (Abdul Mahdi) hace frente y estamos a su lado mientras lleva al país en su rápida marcha hacia un futuro de estabilidad, crecimiento económico y prosperidad", ha dicho.

Kubis ha felicitado además a Salí por su nombramiento como nuevo presidente de Irak y ha resaltado que espera trabajar con él y que "sea el garante de la Constitución de Irak y su aplicación".

Salí --candidato de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK)-- fue elegido en una segunda ronda de votación en el Parlamento, en medio de las disputas entre los dos principales partidos kurdos. El otro candidato era Fuad Husein, del Partido Democrático del Kurdistán (PDK).

Desde 2005, la Presidencia iraquí había sido ocupada por un miembro del PDK, mientras que la Presidencia de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí ha sido encabezada por un miembro de la PUK.

Sin embargo, dado que la Presidencia del Kurdistán se encuentra vacante y el aumento de los respaldos de la PUK en ambos parlamentos, la formación asegura que tiene autoridad para que su candidato sea el presidente del país, lo que ha desatado una disputa entre ambos partidos.

La elección de Salí tuvo lugar además dos días después de las parlamentarias en el Kurdistán. La PUK dijo tras el cierre de urnas que no reconocerá los resultados y denunció fraude generalizado, sin que por el momento haya resultados provisionales.

LAS ELECCIONES DE MAYO

Los iraquíes celebraron en mayo sus primeros comicios desde la confirmación de la derrota militar del grupo terrorista Estado Islámico, pero las disputas en torno al recuento retrasaron el anuncio de los resultados definitivos hasta el 19 de agosto.

El bloque del clérigo chií Muqtada al Sadr --en el que está integrado el Partido Comunista-- se impuso con 54 escaños, mientras que el de Al Ameri, compuesto por grupos paramilitares chiíes, obtuvo 48 escaños.

El bloque del hasta ahora primer ministro, Haider al Abadi, se hizo con 42 y el del ex primer ministro Nuri al Maliki, que quedó en quinta posición, obtuvo 25 escaños.

La incertidumbre sobre la composición del nuevo gobierno ha provocado un aumento de la tensión en el marco de un clima de impaciencia a nivel nacional en relación con la falta de servicios básicos, la alta tasa de desempleo y el lento proceso de reconstrucción tras la guerra contra los yihadistas.

Desde que se produjo la caída del antiguo régimen del dictador iraquí Sadam Husein, el poder en Irak se ha visto dividido entre los tres grupos étnicos más grandes del país. Actualmente, el primer ministro es árabe chií, el presidente, kurdo, y el presidente del Parlamento, Mohamed al Halbusi, árabe suní.

Ninguna de las dos alianzas incluye a los dos principales partidos kurdos, lo que les vuelve a situar en el papel clave que históricamente han desempeñado, ya que sus 43 escaños en total darán una ventaja clave al bloque que opten por apoyar.

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