La ONU dice que Libia "se está suicidando con su propio dinero" y critica la injerencia extranjera en la guerra

Publicado 23/05/2019 22:21:49CET
Stringer/dpa - Archivo

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El enviado especial de Naciones Unidas para Libia, Ghasán Salamé, ha afirmado que el país "se está suicidando con su propio dinero" y ha denunciado la injerencia de entre "seis y diez países" en los "problemas" libios.

"La verdad es que Libia puede pagar su propio suicidio. Siempre he considerado que mis compatriotas libaneses son suficientemente estúpidos como pasa suicidarse con el dinero de otros", ha dicho, en referencia a la guerra civil en Líbano.

"Los libios son peores. Se están suicidando con su propio dinero", ha manifestado, antes de agregar que "no es necesario combustible externo para esta guerra".

Salamé ha resaltado que "este país produce 1,2 millones de barriles de petróleo al día", lo que "es mucho dinero". "El país es muy rico. El conflicto no depende de transferencias financieras desde el extranjero", ha reiterado.

Así, ha manifestado que "Libia es un manual para muchas cosas, pero no para las que las personas suelen asociarlo". "La principal motivación de las partes es la guerra por los recursos", ha apuntado, antes de argüir que "podrían alimentar su paz y prosperidad" en lugar del conflicto.

"Bajo (el fallecido líder libio Muamar) Gadafi había una persona al frente del sistema que hacía de árbitro sobre el reparto", ha explicado Salamé, quien ha apuntado que "esto ahora no existe" y por ello "hay gente luchando" por hacerse con estos recursos.

El enviado de la ONU ha dicho también que "Libia es también un ejemplo sobre injerencia extranjera en conflictos locales", con "distintos niveles" de interferencia, desde apoyo político y diplomático, venta o entrega de armas y dinero o intervención militar directa.

"La gente ve Libia como un premio para el más astuto, el más fuerte, el más paciente, y no como un país con seis millones de personas que merece una vida decente tras cuatro décadas de dictadura y una década de caos", ha lamentado.

De esta forma, ha manifestado que "no hay suficiente motivación moral para poner fin a esta guerra y, por ello, hay poca predisposición política para hacer lo necesario para encontrar una solución".

POSIBLE DETERIORO Y EXPANSIÓN

Por ello, ha reiterado su advertencia de que el conflicto "podría deteriorarse y expandirse" si no se actúa para evitarlo, lo que derivaría "en una verdadera guerra civil durante muchos meses".

En este sentido, ha alertado sobre el impacto que esto tendría sobre el resto de países de la región y ha apuntado que en la actualidad armas derivadas de la guerra en Libia aparecen en países como Malí y Níger.

Por último, Salamé ha lamentado que "el Consejo de Seguridad de la ONU no está unificado" a la hora de adoptar una decisión en este sentido y, de hecho, ha indicado que "algunos países no están unificados en su propio proceso de toma de decisiones".

"Depende de con quién hables", ha dicho, antes de añadir que esta es una situación que ocurre en países de la región pero también del resto de la comunidad internacional. "Lo hace muy difícil", ha remachado.

"DIVISIÓN PERMANENTE DEL PAÍS"

El propio Salamé alertó el martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU de que Libia "está al borde de caer en una guerra civil que podría llevar a la división permanente del país", a causa de la ofensiva del mariscal de campo Jalifa Haftar contra la capital, Trípoli.

"Llevará años reparar el daño causado hasta ahora, y eso sólo si la guerra termina ya", dijo, antes de recalcar que "la guerra en los alrededores de Trípoli es sólo el inicio de una larga y sangrienta guerra en la orilla sur del Mediterráneo".

Salamé, que resaltó que este conflicto "pone en peligro la seguridad de los vecinos inmediatos de Libia y la región mediterránea en su conjunto", indicó que hasta ahora han muerto 460 personas en los combates, entre ellas 29 civiles.

Por otra parte, recalcó que "el vacío de seguridad creado por la retirada de gran parte de las tropas de Haftar en el sur, junto con el foco de las fuerzas occidentales sobre la defensa de la capital, está siendo explotado por Estado Islámico y Al Qaeda".

"En el sur de Libia están apareciendo las banderas negras de Estado Islámico y me apena informar de que, desde el 4 de abril, ha habido cuatro ataques por parte de Estado Islámico en el sur de Libia (...) con 17 muertos, más de diez heridos y ocho secuestrados", señaló.

Asimismo, criticó que "muchos países están dando armas a todas las partes en conflicto, sin excepciones. "La cantidad y sofisticación de estas armas está causando cada vez un mayor número de víctimas", lamentó.

Salamé dijo que "sin una aplicación firme, el embargo de armas a Libia se convertirá en un chiste cínico". "Algunas naciones están alimentando este sangriento conflicto, Naciones Unidas debe ponerle fin", zanjó.

Por todo ello, reiteró que "no hay solución militar para Libia" y que "el mosaico de comunidades de Libia no puede ser gobernado sin alianzas y relaciones que se extiendan por todo el país".

Para leer más