MADRID 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Seguridad de la ONU ha emitido este lunes una resolución en la que expresa su "gran preocupación" por la situación de seguridad en el país, debido a las actividades terroristas y la violencia por parte de los talibán y otros grupos asociados.
En este sentido, el organismo internacional ha pedido a todos los Estados que congelen los fondos y recursos financieros de los talibán y hace un llamado a, entre otras cosas, "prevenir el tránsito de esos individuos" por sus territorios.
La retirada de las fuerzas militares internacionales de Afganistán en 2014, tras diez años de apoyo, ha dejado al país frente a tres enormes desafíos en los frentes político, económico y de seguridad, según ha señalado este lunes el enviado especial de la ONU para ese país, Nicholas Haysom.
En una reunión del Consejo de Seguridad para analizar la situación en Afganistán, Haysom ha explicado que el gobierno de unidad nacional heredó una economía debilitada, sin suficiente presupuesto estatal y una guerra en marcha, lo que ha generado un año "muy difícil" para Afganistán.
"En términos económicos es preocupante la brecha que existe entre los ingresos fiscales y los gastos del gobierno. Los niveles de pobreza son más evidentes y la contracción económica ha conducido a un mayor desempleo y frustración, especialmente entre los jóvenes", ha detallado el alto funcionario.
Según informa la ONU a través de un comunicado, las dificultades en el campo político colocan al gobierno ante una ostensible "disminución del apoyo público" y "una oposición cada vez más fortalecida", la cual se basa en las incertidumbres generadas por el deterioro de la seguridad y la contracción económica.
Asimismo, ha manifestado su inquietud por la situación de los civiles, que siguen afrontando la peor parte del conflicto, ya que --según concluye Haysom-- "continúa aumentando la cifra de civiles muertos y de desplazados".