Archivo - Fotografía de archivo de daños materiales en un edificio en la capital de Sudán, Jartum, a causa de la guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) - Europa Press/Contacto/Mohamed Khidir - Archivo
MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Naciones Unidas ha impuesto sanciones a un hermano del líder de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), Mohamed Hamdan Dagalo, y tres ciudadanos colombianos que son parte de una empresa privada sospechosa de enviar a mercenarios para combatir contra el Ejército sudanés en la guerra desatada en abril de 2023 en el país africano.
El comité de sanciones para Sudán del Consejo de Seguridad de la ONU ha incluido en su lista de sancionados a Al Goney Haman Dagalo, director de adquisiciones de las RSF y actualmente residente en Emiratos Árabes Unidos (EAU), acusado de dar apoyo material y financiero al grupo paramilitar desde el estallido del conflicto.
Los otros tres sancionados son tres ciudadanos colombianos vinculados con la empresa International Services Agency (A4SI) identificados como Álvaro Andrés Quijano, fundador de la misma; Claudia Viviana Oliveros, propietaria y gestora; y Mateo Andrés Duque, quien contaría además con nacionalidad española.
Tanto Quijano como Oliveros fueron sancionadas la semana pasada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos --junto a la citada empresa, otras compañías y otros ciudadanos colombianos-- por su responsabilidad en "el reclutamiento y despliegue de exmilitares colombianos en Sudán en nombre de las RSF".
"Esta red ha alimentado el conflicto, que ha dado lugar a una de las peores crisis humanitarias y hambrunas del mundo", sostuvo el Departamento. "La guerra ha desestabilizado aún más una región ya de por sí frágil, creando las condiciones para la expansión de grupos terroristas y amenazando la paz y la seguridad regionales e internacionales, incluyendo la seguridad y los intereses de Estados Unidos", zanjó.
La guerra civil estalló el 15 de abril de 2023 a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, un proceso ya dañado tras la asonada que derribó en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.