Un operativo fallido para detener al expresidente Atambayev eleva la tensión política en Kirguistán

Publicado 08/08/2019 8:54:15CET
Enfrentamientos junto a la casa de Almazbek Atambayev
Enfrentamientos junto a la casa de Almazbek Atambayev - REUTERS / VLADIMIR PIROGOV

MADRID, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de Kirguistán Almazbek Atambayev evitó el miércoles gracias al apoyo de sus seguidores ser detenido por las fuerzas de seguridad, lo que ha generado momentos de tensión y ha elevado el pulso político con el actual mandatario, Sooronbai Jeenbekov, que ha lamentado este jueves lo ocurrido.

El Parlamento kirguís acuso a Atambayev de corrupción y le retiró al inmunidad en junio. La Policía ha solicitado en varias ocasiones un interrogatorio del expresidente, pero este se ha negado y ha denunciado la supuesta ilegalidad de las causas abiertas contra él.

El miércoles, las fuerzas especiales se desplazaron hasta su vivienda de Koi Tash para intentar detenerlo, pero un grupo de seguidores frenó el avance policial a costa de protagonizar unos enfrentamientos que se saldaron con al menos un muerto --miembro de las fuerzas de seguridad-- y 45 detenidos, según el Ministerio de Sanidad.

En el marco de estos choques, también fueron retenidos como rehenes varios agentes. "Son hijos de alguien, soy consciente. Vamos a soltarles sin falta. Ya hemos liberado a la mayoría", ha declarado el exmandatario este jueves, según la agencia de noticias rusa Sputnik.

La Fiscalía kirguís ha abierto un procedimiento penal por los posibles delitos de asesinato, homicidio en grado de tentativa, amenaza o violencia contra autoridad y toma de rehenes.

Jeenbekov, que ha presidido una reunión del Consejo de Seguridad para analizar lo ocurrido, ha acusado a su predecesor de violar la Constitución y ha advertido de que, dado que Kirguistán "es un Estado de Derecho", todos sus ciudadanos están obligados a rendir cuentas ante la Justicia por los posibles delitos que hayan cometido, según la agencia Kabar.

Jeenbekov llegó al poder en 2017 con el apoyo de Atambayev, pero la alianza entre ambos se rompió el año pasado después de que el actual presidente renovase a la cúpula de seguridad y se hiciese con el control del partido gobernante. Atambayev ha participado en dos revueltas que concluyeron en 2005 y 2010 con las caídas de los entonces dirigentes.