Archivo - Protestas a favor de Aung San Suu Kyi en Birmania. - Daniel Ceng Shou-Yi/ZUMA Wire/dp / DPA - Archivo
MADRID, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Unidad Nacional de Birmania, el Ejecutivo contra la junta militar golpista configurado por las fuerzas políticas democráticas del país, la mayoría ahora en el exilio, ha calificado este lunes de "ilegal" la condena contra la exdirigente birmana Aun San Suu Kyi, condenada a cuatro años de prisión.
"Todos los cargos del régimen golpista en materia política fueron nulos desde el principio y, por lo tanto, las sentencias de los tribunales sobre estos cargos son absolutamente ilegales", ha indicado el ministro de Justicia del Ejecutivo opositor, Thein Oo, según ha recogido el portal de noticias Myanmar Now.
Por su parte, el grupo Parlamentarios por los Derechos Humanos de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN) ha señalado que la condena de Suu Kyi es una "parodia de la justicia".
"Nadie se deja engañar por la sentencia", ha continuado el presidente del grupo, Charles Santiago, que ha incidido en que, desde la asonada, "ha estado claro que los cargos contra Suu Kyi y las docenas de parlamentarios detenidos no han sido más que una excusa de la junta para justificar su asunción del poder ilegal".
Además, el fallo también muestra el "continuo desprecio" a la ASEAN y al consenso de cinco puntos que el bloque firmó con la junta militar a principios de este año, según Santiago. "Uno de los puntos acordados era el diálogo constructivo entre todas las partes, pero, en cambio, la junta mantiene a una de las partes en prisión", ha lamentado.
Por ello, ha pedido a la ASEAN que se alinee en contra del "ilegal" gobierno militar y se comprometa con el Gobierno de Unidad Nacional birmano, reiterando su petición de que los miembros de la ASEAN prohíban a representantes de las autoridades birmanas acudir a las reuniones del grupo y viajar por la región.
Por otro lado, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ha lamentado la condena contra Suu Kyi y ha pedido que sea liberada.
"La condena a Suu Kyi tras un juicio falso con procedimientos secretos ante un tribunal controlado por militares está únicamente motivada políticamente", ha indicado en un comunicado, en el que ha insistido en que "no se trata sólo de una negación arbitraria de su libertad, sino que cierra otra puerta al diálogo político".
De forma paralela, ha alertado de que la junta militar está "instrumentalizando" los tribunales "para eliminar toda oposición política", pero ha avisado de que estos casos "no pueden dar un barniz legal a la ilegitimidad del golpe y el Gobierno militar".
"El veredicto contra Suu Kyi sólo profundizará en el rechazo al golpe", ha considerado la representante de Naciones Unidas, que ha lamentado que el fallo "únicamente radicalizará las posturas cuando se necesita un acuerdo pacífico y político para la crisis".
Bachelet también ha condenado enérgicamente el ataque "completamente censurable" del domingo en el barrio Kymyindaing de Rangún, cuando las fuerzas de seguridad birmanas arrollaron y dispararon con munición real a manifestantes desarmados. Para la Alta Comisionada, este tipo de actos sólo incrementan las tensiones y la violencia en el país asiático.
La ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss, ha indicado que la sentencia contra la exdirigente birmana es "otro intento espantoso del régimen militar de Birmania para sofocar a la oposición y suprimir la libertad y la democracia". Así, en un comunicado, ha advertido de que la "detención arbitraria de políticos electos sólo incrementa el riesgo de que el descontento se profundice".
AFRENTA A LA DEMOCRACIA Y LA JUSTICIA
La condena también ha generado el rechazo del secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, que a través de un comunicado ha indicado que la "injusta" sentencia es una "afrenta más a la democracia y la Justicia en Birmania".
"El continuo desprecio del régimen por el Estado de Derecho y su uso generalizado de la violencia contra el pueblo birmano subrayan la urgencia de restaurar el camino de Birmania hacia la democracia", ha indicado Blinken en un comunicado, a la vez que ha instado al régimen a liberar a Suu Kyi y a "todos los detenidos injustamente".
Por otro lado, ha reiterado el llamamiento de Washington a la junta militar a "entablar un diálogo constructivo con todas las partes para buscar una solución pacífica", mientras que ha pedido al régimen acabar con "el uso de la violencia".
Desde Human Rights Watch (HRW) han indicado que se trata de una condena "injustificada" para advertir que "cabe esperar que se acumulen más" en contra de la líder birmana, ya que "la junta está utilizando este falso procedimiento judicial para eliminar toda oposición a la dictadura militar", ha denunciado el director para Asia de la organización, Brad Adams.
"La Junta debe liberar incondicionalmente a Suu Kyi y a todas las demás personas que se enfrentan a cargos por motivos políticos", ha pedido Adams, quien ha indicado que "la desaparición inicial de Suu Kyi por parte de los militares, la persona más conocida del país, pone de manifiesto la brutalidad y la injusticia que están sufriendo los detenidos con poco o ningún perfil".
Desde el golpe militar, las Fuerzas Armadas han purgado a antiguos funcionarios y han reprimido con dureza las movilizaciones sociales, hasta el punto de que ya serían más de 10.000 las personas detenidas, según la Asociación de Presos Políticos de Birmania (AAPP).
La propia Suu Kyi, de 76 años, tiene varios frentes judiciales abiertos que podrían traducirse en penas de prisión de varias décadas, a pesar de que la presión de los gobiernos occidentales y los llamamientos de las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos.