BELEN (CISJORDANIA), 25 (EP/AP)
El máximo representante de la Iglesia Católica en Tierra Santa, el patriarca latino Michel Sabbah, llamó anoche a los palestinos a que pongan fin a las recientes luchas internas y que se ponga fin al derramamiento de sangre entre palestinos e israelíes durante la tradicional misa que se celebra cada año la medianoche del 25 de diciembre en Belén.
"El conflicto aquí ha durado demasiado tiempo", afirmó Sabbah durante su homilía. "Ha llegado el momento de que los líderes que tienen nuestros destinos en sus manos en esta tierra --en especial, los líderes palestinos y los israelíes así como aquellos de la comunidad internacional--, ya es hora de que todos ellos adopten nuevas medidas que pongan fin a una larga fase de muerte en nuestra historia y nos dirijan a una nueva fase en la historia de esta Tierra Santa", añadió.
Sabbah pidió a todos los dirigentes políticos y adversarios militares, incluidos aquellos "que son clasificados como extremistas y terroristas" que "examinen su conciencia para entrar en una nueva senda que ponga fin al derramamiento de sangre, muerte, y en estos días, a nuevas disputas internas".
Asimismo, el patriarca latino lamentó el descenso de la población cristiana en Tierra Santa, subrayando que el éxodo cristiano se debe no a dificultades con la mayoría judía y musulmana, sino principalmente al conflicto palestino-israelí.
"Ayudar a estos dos pueblos a comenzar una nueva era de paz, justicia y reconciliación en la región asegurará el futuro de los cristianos en esta tierra", aseveró.
Sabbah ofreció una bendición especial al presidente palestino, Mahmud Abbas, que asistió a la ceremonia, y advirtió de las "luchas fraticidas" que viven los palestinos. "La Navidad nos dice: deponed vuestras armas", afirmó.