Oxfam llama a implicar a las comunidades locales en la respuesta frente al ébola en RDC

Respuesta de Oxfan frente al ébola en RDC
JOHN WESSELS/OXFAM
Actualizado 17/12/2018 18:00:20 CET

Advierte del riesgo de que el virus siga propagándose y llegue a Goma y de las consecuencias que tendría la violencia electoral

MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

La desconfianza de las comunidades locales en los equipos que trabajan en la respuesta frente al brote de ébola en el este de República Democrática del Congo (RDC) está contribuyendo a que la propagación del virus no se haya logrado contener, de ahí la importancia de implicarlas en ella, ha advertido Oxfam.

"El ébola sigue propagándose a nuevas áreas geográficas, con nuevos casos cada día, porque las comunidades no están integradas como parte de la solución en la respuesta y porque el brote se está produciendo en una zona asolada por un mortífero conflicto", explica a Europa Press el director de Oxfam en RDC, Chals Wontewe.

Las autoridades congoleñas anunciaron el actual brote de ébola, el décimo que registra el país, el pasado 1 de agosto en Kivu Norte y desde entonces el virus se ha extendido también a la vecina provincia de Ituri. Según el último balance del Ministerio de Salud congoleño, hay ya 531 casos, de los que 483 han sido confirmados, y se han producido 313 muertes, 265 de ellas confirmadas.

Esta zona de RDC, subraya Wontewe, "ha experimentado niveles crónicos de conflicto en los últimos 20 años, lo que ha provocado que la población huya de sus casas con regularidad en busca de seguridad". Para estas personas, añade, "su prioridad es su seguridad y se preguntan por qué las organizaciones internacionales no se movilizan para protegerles durante las masacres".

Foto: JOHN WESSELS/OXFAM

"La gente no siente que se estén abordando sus preocupaciones y temores", continúa el responsable de Oxfam, que destaca que algunas personas "tienen miedo de acudir a los centros de tratamiento contra el ébola y se han escapado de ellos". Así pues, las organizaciones que trabajan en la respuesta, entre ellas Oxfam, lo hacen "en un contexto de fuerte desconfianza por parte de las comunidades".

"La aceptación es clave para hacer que la respuesta sea posible y efectiva", recalca Wontewe, que defiende que "las comunidades afectadas necesitan que se escuchen sus preocupaciones y que se les implique plenamente" en las medidas para atajar la propagación del virus.

CONFLICTO EN LA ZONA DEL BROTE

Además de las suspicacias de la población local, "la violencia reinante en la zona plantea una enorme amenaza" para quienes trabajan en contener el brote, puesto que "limita el acceso y ralentiza las actividades", subraya el responsable de Oxfam. En los últimos meses se han producido varios ataques de grupos armados presentes en la zona e incluso ataques dirigidos contra el personal sanitario que lucha contra el ébola.

En este sentido, advierte de que existe el riesgo de que el virus se siga propagando y un "alto riesgo de que llegue a Goma", una de las principales ciudades de Kivu Norte.

Foto: JOHN WESSELS/OXFAM

La provincia es una de las más pobladas del país, con unos ocho millones de habitantes, y además de compartir frontera con otras cuatro es fronteriza con Ruanda y Uganda, por lo que también preocupa a las autoridades de estos dos países. "El conflicto en curso en la región y su localización en rutas comerciales significa que gran cantidad de gente está constantemente en movimiento", afirma Wontewe.

A Oxfam también le preocupa que las inminentes elecciones presidenciales, previstas para el 23 de diciembre, generen nueva violencia. En el caso de Beni y Butembo, dos de los focos del brote, "una mayor inestabilidad lastraría aún más la respuesta y podría tener graves repercusiones", previene el responsable, puesto que complicaría el acceso del personal a las comunidades. Desde septiembre, añade, las "pausas en las actividades contra el ébola de incluso un solo día han llevado a un aumento de los casos".

LA COMUNIDAD, EN EL CORAZÓN DE LA RESPUESTA

Por su parte, Oxfam ha optado por "poner a la comunidad en el corazón de su respuesta frente al ébola", sostiene el responsable en RDC, basándose en su experiencia en anteriores brotes de la enfermedad, incluido el registrado en África Occidental. "Sabemos que la confianza es clave para contener el ébola, así que trabajar de las comunidades locales de forma que sea segura y garantice su dignidad es la forma más efectiva de combatir a un brote como este", añade.

"Estamos investigando las potenciales barreras culturales, los miedos y las ideas equivocadas que tiene la gente para ayudar a combatir la propagación del ébola de la forma más efectiva posible", explica el responsable de Oxfam.

En este sentido, la ONG trabaja en la promoción de la salud pública y apoyando a la comunidad para que esta asuma el liderazgo en las soluciones que se ofrecen para "romper la cadena de transmisión". Para ello, Oxfam ofrece agua potable en las comunidades afectadas, además de mejorar las infraestructuras de los centros de salud. En total, más de 320.000 personas se han beneficiado de su asistencia desde agosto.