Los países del Golfo piden garantizar que el plan nuclear iraní no es una amenaza

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 22:27

MADRID, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los países miembro del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) han expresado este jueves su "gran preocupación" por el programa nuclear iraní y han pedido a la comunidad internacional que garantice que el mismo no amenaza la seguridad regional.

"El acuerdo provisional alcanzado entre Irán y el Grupo 5+1 --integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania-- nos hace esperar que asegurarán que protege la seguridad y la estabilidad regional", ha dicho el ministro del Interior de Bahréin, Rashed bin Abdulá al Jalifa.

Así, ha indicado que los países miembro del grupo regional quiere "garantías" de que el acuerdo definitivo "no será alcanzado a expensas de la seguridad de ningún integrante del CCG --Arabia Saudí, Omán, Kuwait, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos--", según ha recogido el diario saudí 'Arab News'.

Por su parte, el ministro del Interior saudí, el príncipe Muhamad bin Naif, ha expresado su preocupación al afirmar que la cumbre que se ha celebrado durante la jornada en la capital de Bahréin, Manama, "tiene lugar en un momento en el que los países (miembro) están rodeados de sucesos y desafíos peligrosos".

En este sentido, ha solicitado mayor cooperación entre los integrantes del grupo regional para hacer frente al terrorismo y otras amenazas a su seguridad. "Para ello necesitamos mayor planificación a nivel de seguridad", ha valorado.

Los países miembro del CCG han aplaudido de forma unánime el acuerdo alcanzado entre Irán y el Grupo 5+1 en los últimos días, si bien han afirmado que será necesaria voluntad política de cara a la firma de un acuerdo definitivo y a su implementación.

En virtud del mismo, Irán se ha comprometido entre otros a detener el enriquecimiento de uranio por encima del 5 por ciento y a desmantelar las conexiones técnicas necesarias para enriquecer uranio por encima de este porcentaje, así como a neutralizar su almacén de uranio enriquecido cerca del 20 por ciento, diluirlo hasta por debajo del 5 por ciento o convertirlo a una forma no apta para el mayor enriquecimiento.

Asimismo, Teherán se ha comprometido a detener el avance de su capacidad de enriquecimiento de uranio, comprometiéndose a no instalar nuevas centrifugadoras de ningún tipo, a dejar inoperativa la mitad de las centrifugadoras en la central nuclear de Natanz y tres cuartas partes de las instaladas en Fordow y a detener cualquier tipo de actividad en el reactor de agua pesada en Arak. Teherán también se compromete a dar acceso a los inspectores de la AIEA.

Irán ha obtenido por su parte el reconocimiento a su derecho a enriquecer uranio para fines pacíficos, la suspensión de "ciertas sanciones" referentes al oro y a los metales preciosos, al sector automovilístico y a las exportaciones petroquímicas y se permitirá la adquisición de petróleo iraní aunque todavía de forma limitada, entre otros. Tampoco se impondrán nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear en los próximos seis meses si Teherán cumple con sus compromisos.

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