ISLAMABAD 19 Ene. (EP/AP) -
Al menos cuatro o cinco miembros de la red terrorista Al Qaeda, entre ellos un experto en explosivos, están entre las víctimas del ataque que Estados Unidos lanzó hace una semana contra una localidad paquistaní y que estaba dirigido contra el número dos de la red, Ayman al Zawahri, según fuentes de la seguridad paquistaní.
El ataque aéreo contra Damadola, cerca de la frontera con Afganistán, causó la muerte a 13 personas, según un nuevo balance revisado a la baja por las autoridades paquistaníes. La matanza desencadenó una oleada de protestas en el país.
Según las mismas fuentes, se cree que entre las víctimas hay cuatro miembros de Al Qaeda, pero que sus cuerpos fueron sacados del lugar por simpatizantes.
Se trata de Midhat Mursi al Sayid Umar, egipcio de 52 años e identificado por el Departamento de Justicia estadounidense como un experto en explosivos y venenos que entrenó a cientos de muyahidines en un campamento terrorista en el este de Afganistán, cerca de Jalalabad, durante el régimen talibán. Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares por informaciones que puedan llevar a su captura.
Según la web del Departamento de Justicia, Umar, también conocido como Abu Jabab al Masri, está en paradero desconocido, pero podría residir en Pakistán. El texto añade que desde 1999 Umar ha distribuido manuales sobre cómo fabricar armas químicas y biológicas.
Según expertos en terrorismo islámico, se cree que Umar entrenó a los suicidas que perpetraron el atentado contra el destructor estadounidense USS Cole en Yemen, en octubre de 2000.
Entre los demás extranjeros que se cree podrían haber muerto en el ataque están Abu Obaidah al-Masri, miembro de Al Qaeda que fue responsable de los ataques contra las fuerzas estadounidenses en la provincia afgana de Kunar --cerca de la frontera con el área de Damadola--, y Abdul Rehman al Maghribi, un marroquí y pariente de Al Zawahri, posiblemente su yerno.
Según una fuente paquistaní, Al Maghribi participaba en actividades de relaciones públicas para Al Qaeda y facilitaba la distribución de comunicados, CDs y vídeos. En concreto, tenía contactos con periodistas árabes y les mantenía informados sobre la actividad de la red.
Según algunas fuentes, en el polémico ataque del viernes pasado hubo una cuarta víctima, Jalid Habib, jefe de operaciones de Al Qaeda en la frontera entre Pakistán y Afganistán. Las fuentes señalaron que era el cargo de Al Qaeda de nivel más alto al que se daba por muerto. Había planificado intentos de asesinato del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, y se le vinculaba con Abu Farraj al Libbi, arrestado en el noroeste de Pakistán en mayo.
No obstante, todas las fuentes dejaron claro que en el lugar no se han encontrado los cuerpos de ninguno de estos terroristas, de modo que no hay pruebas concluyentes.
Por otro lado, agentes de inteligencia paquistaníes registraron hoy una mezquita y una casa en la localidad noroccidental de Swat y arrestaron a cinco extranjeros sospechosos de tener vínculos con Al Qaeda. Al parecer, se trata de cinco afganos sin relación con las víctimas del ataque de la semana pasada.
Hoy, unas 1.000 personas, supuestamente musulmanes radicales, se manifestaron en la ciudad paquistaní de Peshawar en una nueva protesta contra Musharraf, al grito de '¡Yihad!'.