Islamabad rechaza "de forma categórica" toda participación en los atentados de 1993 en Bombay

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 22 marzo 2013 8:08

MADRID 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Pakistán ha rechazado este jueves "de forma categórica" toda participación en los atentados ejecutados en la localidad de Bombay en 1993, horas después de que el Tribunal Supremo de India haya criticado duramente a Islamabad por "entrenar y armar" a los terroristas responsables de los ataques.

"Rechazamos categóricamente cualquier insinuación que apunte a la participación del Gobierno de Pakistán o de cualquiera de sus agencias en cualquier actividad de ese tipo", ha señalado el Ministerio de Exteriores a través de un comunicado.

En este sentido, ha recalcado que Pakistán "es víctima del terrorismo y ha efectuado sacrificios inmensos en la lucha internacional contra esta amenaza", según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.

"Pakistán ha ofrecido en numerosas ocasiones su cooperación a India en la lucha contra el terrorismo a través de mecanismos bilaterales", ha recalcado, antes de apuntar que Islamabad permanece "comprometido" con un "proceso de diálogo constructivo" con India.

El tribunal indio ha apuntado en su veredicto que los servicios de Inteligencia paquistaníes fueron "singularmente responsables" del entrenamiento y equipamiento de los acusados.

Asimismo, ha criticado también a la Policía de la localidad, a los responsables de aduanas y a la guarda costera por "fracasar" a la hora de evitar la entrada al país del armamento utilizado en el ataque.

"Su codicia y falta de honestidad e integridad no solo provocó una gran pérdida de vidas, sino que supuso también un duro golpe para la economía del país", ha valorado.

El tribunal ha conmutado por cadena perpetua la pena de muerte decretada contra un total de diez personas condenadas por su responsabilidad en los atentados, si bien ha confirmado la pena capital contra Yakub Abdul Razzak Memon, al que considera como 'cabecilla' del ataque.

En este sentido, ha argumentado que los diez acusados eran "meras flechas en las manos de los arqueros, que tenían la forma de Yakub, Tiger Memon y Dawud Ibrahim". Así, ha destacado que, pese a que los diez colocaron vehículos cargados de explosivos en distintos puntos de la localidad, eran "meros peones", por lo que ha considerado que la pena correspondiente es la cadena perpetua.

Los atentados, ejecutados el 12 de marzo de 1993 contra doce puntos de la ciudad, se saldaron con 257 muertos y 713 heridos. En 2007, un tribunal declaró culpables de los ataques a cien personas y absolvió a otras 23.

De los condenados, un total de doce lo fueron a pena capital y 20 a cadena perpetua, mientras que los otros 68 recibieron diversas penas de cárcel. Tres de los acusados --uno de los condenados a pena de muerte y dos de los condenados a cadena perpetua-- fallecieron durante el tiempo que se ha extendido el proceso de apelación.

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