Pakistán.- Mukhtar Mai apuesta por la vía de la educación para erradicar la discriminación contra la mujer

Europa Press Internacional
Actualizado: jueves, 30 marzo 2006 20:12

MADRID 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

La paquistaní Mukhtar Mai cree que la educación es la vía esencial para erradicar la discriminación que sufre la mujer en su país, pero también en el resto del mundo, en el que la igualdad real tampoco se materializa. Así lo subrayó durante su gira por España para recoger el premio que le ha otorgado la Casa de Asia por su lucha en favor de los derechos de la población femenina de Pakistán y presentar su libro 'Deshonrada'.

A través de sus palabras, traducidas ya a 15 idiomas, Mukhtar recorre su biografía desde que fue violada por cuatro hombres de una casta superior por orden del consejo local de Meerwala (un pueblo del centro de Pakistán) como condena por haber visto a su hermano con una mujer de una casta superior. El paso lógico en la mentalidad tribal de esta aldea era el suicidio de Mukhtar.

Pero ella, que antes ya se había divorciado de un marido con el que obligaron a casarse a la fuerza, en una decisión insólita en Pakistán, decidió denunciar a sus agresores e iniciar una carrera por la defensa de los derechos de las mujeres en su país.

LEVANTÓ UNA ESCUELA EN SU ALDEA

La repercusión internacional de este caso, que en Occidente choca fundamentalmente por venir amparado por una instancia judicial pero que no es tan extraño en otras partes del mundo, le transmitió además el apoyo suficiente para levantar una escuela en su ciudad natal Merwala, en la que, con escolares separados por sexos, intenta inculcarles los valores de igualdad entre hombres y mujeres.

"Ellos mismos son los que después educan a sus padres, que son analfabetos, para que cambien las cosas", explicó, una persona que ha tenido que aprender también a leer y escribir recientemente, con ayuda de su traductora y junto Naissem, la prima lejana licenciada en Periodismo, que acudió tras los hechos para ayudarla en su tragedia personal y también en su lucha por la defensa de las mujeres.

De esta forma, pretende llegar a las mujeres "que no saben cuáles son sus derechos", pero también a los hombres que desconocen "cómo reconocer esos mismos derechos de las mujeres". Y todo ello con el apoyo internacional, de su pueblo, de su familia y también "de Dios", porque Mukhtar es musulmana y no renuncia ni a una sola de las creencias del islam, ya que "no hay nada malo en el islam que merezca ser suprimido".

La educación es esencial para impartir estos valores, según Mukhtar porque así lo percibió cuando pedía apoyos en occidente a su causa. "La gente educada me apoyaba en esta lucha, mientras que los analfabetos no me hacían caso", explicó. Por eso, el siguiente paso en la aldea paquistaní, de la que no ha querido marcharse a pesar de las continuas amenazas que sufre por haber desafiado el orden tribal, es la construcción de una escuela secundaria donde los niños y niñas puedan seguir estudiando a partir de los 12 años.

APOYO DEL GOBIERNO ESPAÑOL

Para la ONG que ha fundado ha conseguido el apoyo del Gobierno español, según comentó. Mukhtar fue recibida ayer por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y hoy por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. "Me prometieron apoyo incondicional para la ONG y la escuela y me dijeron que van a hacer un seguimiento cercano a mi caso y que contribuirán a la presión internacional para que se solucione cuanto antes", explicó.

Ahora, los cuatro violadores de Mukhtar se encuentran a la espera del fallo del Tribunal Supremo de Pakistán, después de que fueran juzgados y puestos en libertad, para posteriormente ser encarcelados por el Gobierno paquistaní por 'alteración del orden público'. El fallo del Alto Tribunal puede ir en tres direcciones, dejar las cosas como están y mantener a los agresores en prisión sin juicio, ponerlos en libertad o decretar pena de muerte.

Entre la libertad y la condena Mukhtar lo tiene claro: "Sigo manteniendo mi petición de pena de muerte para mis agresores", sentencia. De no ser así, la alternativa de la libertad le pondría en un serio peligro, dado que está amenazada, lleva protección y su riesgo aumentaría aún más con el sobreseimiento del caso. A pesar del peligro, Mukhtar nunca ha querido salir de su aldea, ni refugiarse en otro país, porque es desde allí desde donde quiere cambiar las cosas en su país.

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